El presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, ha reconocido este martes que no le gustaba el sistema que se seguía respecto a la gestión de la Corrida de la Beneficencia, por lo que decidió cambiarlo, y ha señalado que no tiene constancia de haber firmado ningún decreto de compensación que afecte a este festejo taurino.

Moliner se ha pronunciado así tras una rueda de prensa y al ser preguntado por su valoración sobre las manifestaciones que realizó este pasado lunes el expresidente de la institución provincial Carlos Fabra, quien declaró como imputado en el juzgado de instrucción número cuatro de Castellón en unas diligencias en las que se investiga una presunta prevaricación en la gestión de la Corrida de la Beneficencia, como consecuencia de una querella presentada por la Fiscalía contra Fabra y el que fuera vicepresidente de la corporación, Francisco Martínez.

"No desvelo nada nuevo si reconozco que cuando llegué a esta casa el sistema que se seguía respecto de la gestión de la Corrida de la Beneficencia no me gustó y, debido a ello, decidí cambiarlo", ha subrayado, aunque ha declinado valorar las cuestiones de legalidad de ese procedimiento "porque en estos momentos hay en marcha un proceso judicial que será el que lo determinará".

Así, ha aclarado que "la situación económica de los ayuntamientos no hacía aconsejable seguir con ese sistema y por eso tomé la decisión de suspender la Corrida de la Beneficencia en 2012, cambiar totalmente la fórmula de ejecución en 2013 porque se pudo hacer y este 2014 no se ha podido hacer dado que la empresa gestora de la plaza ha cambiado su esquema de composición de la feria".

"ningún tipo de polémicas"

Moliner, que ha dicho que no iba a entrar en ningún "tipo de polémicas" a ese respecto, ha manifestado que "lo único que me preocupa en estos momentos es gestionar de la forma más eficiente posible y todos los quebraderos de cabeza de esta semana me los ha dado intentar cuadrar la cifra de inversiones para que llegara a cuanta más gente mejor y nada más que eso".

Preguntado por qué no le gustaba el sistema de gestión de la Corrida de la Beneficencia, el presidente de la Diputación ha indicado que cree que la situación de los ayuntamientos en 2011 "era muy complicada, con claros problemas de tesorería y entendíamos que la gestión de un festejo fuera de la feria de la Magdalena, que requería prácticamente la totalidad de la venta de las entradas focalizada a los ayuntamientos, obligaba a que muchos de ellos tuviesen que hacer esfuerzos que, a lo mejor, en ese momento no les venía bien".

"Dentro de la racionalidad y habiendo hablado con muchos alcaldes durante este tiempo, entendimos que lo más sensato era dejarlo de lado e intentar generar otros tipos de mecanismos con los mismos fines", ha añadido Moliner, quien ha insistido en que "los alcaldes reconocieron que la situación económica de sus ayuntamientos en 2011 no era una situación de tesorería como para poder tener disponibilidad para acometer gastos de este tipo".

Respecto a los sistemas de compensación de deudas, Moliner ha aclarado que "los prevé la legislación y se ejercen en todas las administraciones públicas por cualquier circunstancia", aunque ha señalado que no tiene constancia de "haber firmado ningún decreto de compensación que afecte a las Corridas de la Beneficencia".

"Creo que lo que está en debate en sede judicial es la metodología utilizada y hay un escrito del fiscal que deja muy claras las cosas y, a partir de este momento, será la justicia la que tendrá que actuar, y tendrá toda mi consideración, mi ayuda, mi colaboración y mi respeto", ha subrayado.

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