El arquitecto que redactó y dirigió la obra de la Casa de los Gorilas de Cabárceno, Eduardo Fernández Abascal, ha defendido la legalidad de esta edificación y ha afirmado que, si ésta se cuestiona, se estaría cuestionando la legalidad de todo el Parque ya que, a su juicio, otras construcciones dentro del mismo están en la misma, o incluso "peor", situación legal.

Así lo ha asegurado el arquitecto en el juicio que se está celebrando en estos días en la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) contra el exconsejero de Cultura, Turismo y Deporte, Javier López Marcano, actual diputado regional del PRC, y el exdirector de Cantur, Diego Higuera, por un presunto delito de prevaricación continuada por esta obra.

Fernández Abascal, que ha declarado como testigo, ha mantenido que "cree" que el edificio "cumple" el planeamiento urbanístico y ha asegurado que "si hubiera sido el arquitecto municipal" del Ayuntamiento de Villaescusa, que era la Administración competente en materia de permisos, "habría dado" la licencia.

El arquitecto que dirigió la obra ha cuestionado la competencia del arquitecto municipal que en noviembre de 2008, más de un año y medio después de inaugurarse la Casa de los Gorilas y más de dos desde que se solicitó licencia de obras al Ayuntamiento, emitió un informe técnico asegurando que la construcción incumplía la normativa urbanística.

"No sé si es competente, tengo mis dudas", ha afirmado Fernández Abascal, quien, sin embargo, ha asegurado que durante la ejecución de la obra "no sabía" que ésta carecía de licencia porque no le informaron de ello y ha reconocido que, de haber conocido ese dato, habría parado la obra.

En este juicio, la Fiscalía pide nueve años de inhabilitación para López Marcano e Higuera por el delito continuado de prevaricación del que les acusa por esta obra de Cantur, sociedad pública de la que eran presidente del Consejo de Administración y director, respectivamente.

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