Según la Dirección General de Protección Civil, el fenómeno meteorológico adverso puede hacerse notar con rachas de hasta cien kilómetros por hora en los municipios costeros de la provincia coruñesa y puntos elevados de la comunidad autónoma.

Protección Civil ha decidido por ello establecer la alerta naranja y pide a la población que refuerce las medidas de precaución. Así, se recomienda evitar las zonas de rompeolas o malecones, por el riesgo de verse arrastrados por las olas, y retirar posibles objetos que puedan caer a la calle desde tejados, balcones y ventanas.

La citada alerta ante la predicción del Instituto Nacional de Meteorología también se extiende al mar, donde los vientos del sureste alcanzarán la denominada fuerza ocho y las olas tendrán un promedio de cuatro metros de altura, llegando hasta los ocho cerca de Fisterra y Estaca de Bares.