Congreso de los Diputados
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Los grupos parlamentarios reunidos en la ponencia de reforma del reglamento del Congreso han acordado este lunes negociar por bloques el nuevo texto comenzando con el apartado dedicado a la mejora y modernización del procedimiento legislativo, para lo que se han convocado a una nueva reunión el 5 de mayo.

De este modo, los ponentes han dividido el reglamento en once grandes bloques para ir negociando sobre la base de las propuestas que ya han ido presentando los diferentes grupos para poner al día las normas de funcionamiento de la Cámara, vigentes desde 1982.

Algunos partidos como el PSOE y UPyD consideran que si se llega a un consenso sobre alguno de los bloques de la reforma se debería llegar al compromiso de incorporarlo ya al reglamento y aplicarlo en la próxima legislatura, sin necesidad a que haya un acuerdo global sobre todo el texto.

Una posibilidad a la que no se cierra el PP, aunque considera que es mejor aspirar a una reforma completa del reglamento y, a partir de ahí, y según se vaya avanzando en la negociación, tomar una decisión al respecto.

"Se verá. No hay nada fijado y determinado en esta dirección", ha asegurado a la salida de la reunión Ignacio Astarloa, del PP.

El PP, contento con los acuerdos

Astarloa se ha mostrado satisfecho con el resultado de la reunión porque se ha llegado a un acuerdo sobre el método de trabajo y cuando el método "deja de ser un problema" el trabajo se centra en el fondo de la cuestión, ha asegurado.

En esta misma línea, el presidente del Congreso, Jesús Posada, se ha felicitado por la "voluntad de acuerdo" expresada por todos los grupos para reformar esta vez sí el reglamento tras sucesivos intentos frustrados, el último en 2007.

Lo conseguiremos o no, pero el reglamento hay que reformarlo"Lo conseguiremos o no, pero el reglamento hay que reformarlo", ha subrayado.

Desde el PSOE, Pablo Martín ha apostado por ir cerrando acuerdos por bloques y en cuestiones concretas para ir avanzando en una reforma imprescindible para "recuperar la credibilidad de los ciudadanos".

Sobre el uso de las lenguas cooficiales, reclamado por los partidos nacionalistas, el PSOE propone recuperar la fórmula del expresidente del Congreso Manuel Marín, que autorizaba la intervención en estas lenguas en determinadas circunstancias y debates.

"Es posible que haya un acuerdo sobre las lenguas si todos entendemos que las propuestas no pueden ser de máximos", ha afirmado.

Por su parte, la portavoz de UPyD, Rosa Díez, ha abogado por suprimir las "líneas rojas" y los "vetos" y ha apostado también por ir cerrando bloques de la reforma e ir incorporándolos al reglamento, sin esperar un consenso global, mucho más difícil de conseguir.

José Luis Centella, de la Izquierda Plural, ha dado su confianza a los trabajos de la ponencia en el objetivo de que la reforma de las normas de funcionamiento del Congreso no sea meramente "cosmética" y consiga un Parlamento "más abierto, plural y democrático".

Desde ERC, Joan Tardà ya ha advertido de que no aceptará que se le dé "gato por liebre" y ha reiterado su petición del uso del catalán, el euskera y el gallego en el Congreso.

Entre las propuestas de reforma que han ido presentando los grupos en las últimas semanas destaca la posibilidad de multar a los diputados que se ausenten del Congreso sin causa justificada, obligar a los diputados a fichar, limitar las vacaciones parlamentarias al mes de agosto o permitir preguntas "sorpresa" en la sesión de control.