Así lo anunció ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, que explicó que en la actualidad los ríos de la comunidad soportan 4.590 puntos de vertidos ilegales, la mayoría procedentes de núcleos urbanos con mucha población e industrias. De ese total, 3.231 vertidos son domésticos, 1.056, industriales y 303, agrícolas. Por eso, la Xunta quiere colaborar con las industrias para que actualicen sus sistemas de depuración y prevé dar ayudas con este fin. Pero los que incumplan «se van a encontrar con sanciones contundentes», añadió Manuel Vázquez. Las multas en los casos más graves alcanzarán los 600.000 euros.