Referéndum en Crimea
Dos ciudadanos crimeos marcando una de las dos respuestas posibles en el referéndum de Crimea sobre la anexión a Rusia en un colegio electoral en Simferopol, Crimea. EFE

Treinta "autodeclarados observadores internacionales", entre ellos españoles, están supuestamente supervisando el referéndum que celebra este domingo la autonomía de Crimea con el objetivo de unirse a Rusia, denunciaron medios ucranianos.

"Un equipo de 30 autodeclarados observadores internacionales, la mayoría de los cuáles tienen un interés propio en el voto de Crimea, están supervisando el referéndum", señala el Kiev Post.

Entre ellos se encuentra el español Enrique Ravello, antiguo secretario de Relaciones Internacionales del partido catalán Plataforma per Catalunya (PxC). Ravello aparece en la lista de observadores extranjeros publicada por el diario Ukrainskaya Pravda como "diputado en el Parlamento español por Cataluña".

En declaraciones a los periodistas en Simferopol, la capital crimea, Ravello señaló: "He visto a la gente votar en libertad, así que hay esperanza para la democracia, los derechos humanos, la autodeterminación y la victoria para el pueblo de Crimea". "Aquí hay más libertad que en Cataluña. Crimea es un ejemplo para nosotros en Cataluña", agregó, según los medios ucranianos.

Éstos denuncian que entre los autodeclarados observadores se encuentran también "ultraderechistas y neoestalinistas" de varios países europeos, como el húngaro Bela Kovacs, eurodiputado por el partido ultraderechista Jobbik. "El pueblo crimeo, al igual que otros pueblos, tiene derecho a expresar su opinión. En este caso a través de un referéndum. Este referéndum es absolutamente legal", dijo en una conferencia de prensa en Simferopol.

La prensa ucraniana también critica la presencia del observador Charalampos Angurakis, eurodiputado comunista griego.

No hay observadores autorizados

La Organización sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que intentó en vano en los últimos días introducir a un equipo de observadores en Crimea para verificar la situación en la península y comprobar el despliegue de tropas rusas, no fue autorizada a entrar por las autoridades crimeas.

Este organismo, al igual que la Unión Europea y las autoridades centrales de Kiev, no reconocen la legitimidad de la consulta, por lo que no están observando el referéndum.