Un hombre ha denunciado a Microsoft porque el navegador Internet Explorer no eliminó información personal que posteriormente acabó en manos del FBI.

El conflicto comenzó con el arresto del ciudadano por un caso de posesión de armas, según informan en TechDirt.

Tras ser detenido, el departamento de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego le confiscó el PC, pero no pudieron acceder a su contenido, ya que el hombre había instalado varias aplicaciones de cifrado de datos para encriptarlo.

El departamento entregó el ordenador al FBI que consiguió acceder al contenido volcándolo a otra unidad.

De este modo, el FBI pudo acceder a los datos del acusado y a material personal como vídeos sexuales de él con su pareja, además de evidencias de que frecuentaba las visitas a páginas pornográficas.

El detenido, además de sentirse muy avergonzado por estos descubrimientos, se mostró muy indignado por los rastros que revelaban sus visitas a páginas pornográficas.

Según el acusado, esto no debería haberse descubierto, ya que estableció que Internet Explorer borrara el historial de páginas visitadas a los cinco días.

Por ello, el hombre ha decidido demandar a Microsoft.

Una demanda curiosa que se suma a otras tan insólitas como la de un ex-empleado de IBM que atacó a dicha empresa porque no le ayudó a superar su adicción a internet.