El Departamento de Interior del Gobierno Vasco ha desmentido, en un comunicado, que haya dirigido una investigación policial para averiguar las fuentes de un periodista del diario El Correo ni de ningún otro miembro de la profesión periodística.

El Gobierno vasco responde así a una información publicada este lunes por el periódico El Correo y recogida por la agencia de noticias Vasco press en la que se indica que el Gobierno Vasco había ordenado que se investigara al periodista Óscar Beltrán Otálora de ese periódico y que una jueza había autorizado a que se le pinchara el teléfono durante once días.

Según el periódico, el objetivo de la investigación habría sido descubrir las fuentes del reportero con respecto a una información publicada en la que se  denunciaba que un presunto colaborador de ETA, el abogado Koldo Damborenea, había sido avisado de que iba a ser detenido tres días antes de su arresto.

El diario asegura que en las pesquisas sobre el detenido existía "un punto oscuro", ya que un ertzaina se había puesto en contacto con él poco antes de la operación.

La única realidad: hubo filtración

Según el comunicado de  Interior, la única realidad en lo publicado por el periódico es que su departamento realizó pesquisas sobre una filtración realizada por un agente sobre actividades terroristas.

 

La Ertzaintza fue autorizada a acceder al extracto de llamadas de un periodista de 'El Correo', pero no a su grabación
Además especifica que, a través de una orden judicial, la Ertzaintza fue autorizada a acceder al extracto en papel de las llamadas realizadas o recibidas (tránsitos telefónicos) por un determinado periodista del diario El Correo, y no su grabación, para intentar determinar a través de ellas la identidad del ertzaina infractor.

 

Por último, Interior defiende que si bien no es a este organismo a quien le compete enjuiciar determinadas prácticas periodísticas consistentes en "publicar informaciones robadas", sí lo es investigar  dichas sustracciones para poner a sus responsables a disposición judicial.

Asimismo subraya que nadie, incluidos ertzainas o periodistas, están por encima de la Ley.