La primera víctima de los roedores ha sido un restaurante de Kentucky Fried Chicken (KFC/Taco Bell) en el Bajo Manhattan.

Un vídeo muestra como los roedores corretean a sus anchas por el restaurante y comen de los restos de la comida
La grabación de un vídeo
(arriba) que mostraba como las ratas campaban a sus anchas por el local y se alimentaban de los restos  de comida justo un día después de que pasase por allí la inspección de Sanidad ha provocado su cierre así como la retirada del servicio del inspector que realizó la revisión.

El propietario de la cadena de franquicias KFC/Taco Bell, ADF Companies, ha clausurado desde entonces diez de sus establecimientos, mientras que el Departamento de Sanidad municipal ha cerrado otros tres, entre ellos alguno de Pizza Hut, por condiciones de insalubridad o ratones.

La cadena de comida rápida, cuyas acciones no han dejado de disminuir, ha contratado ahora a un experto de control de plagas para acabar con los roedores.

Un problema "serio"

El caso de KFC/Taco Bell es solo la punta del iceberg

   Este incidente sólo viene a confirmar la gravedad del problema que tiene Nueva York con los roedores.  

El problema se agudiza cuando los atestados barrios de la ciudad obligan a los restaurantes a almacenar dentro la basura hasta la hora de la recogida.

Leonard Douglen, director de la Asociación Epidemológica contra la Peste en la Gran Manzana, comentó que el caso de KFC/Taco Bell es solo "la punta del iceberg".

Según las estadísticas de las autoridades sanitarias, al menos 500 restaurantes han sido multados en la ciudad desde 2005 debido a la aparición de ratas o cucarachas.

Algunos expertos apuntan que en Nueva York hay ya más roedores que ciudadanos.