El músico australiano Nick Cave lanzó el lunes al mercado Grinderman, un experimento compartido en el que "explora" nuevos registros junto a tres Bad Seeds (su banda de siempre) y con el que recupera parte de los sonidos ácidos de sus inicios.

Cave actuará en España el próximo mes de abril, el 21 en Tenerife y el 22 en Málaga. Serán sus primeros recitales en nuestro país desde su triunfal actuación en el Festival de Benicàssim hace dos años.

Acompañado de Jim Sclavounous en la batería, de Martyn Casey en el bajo, y del violinista Warren Ellis, Cave recurre de nuevo a los acordes más guturales y crudos que le hicieron famoso en los 70, cuando daba la cara en la formación de culto post-Punk The Birthday Party.

Han pasado veinte años y desde entonces el siempre súper productivo Cave no ha dejado de enlazar proyecto tras proyecto. Este último, sin embargo, es el producto de "una banda", como se esfuerza en recalcar y no sólo otro alarde de la creatividad sin límites de Cave.

Cuando compongo para los Bad Seeds no puedo arriesgarme tanto"

Para Cave, las once canciones que componen el disco fueron "la oportunidad de explorar cosas con mayor profundidad de lo que lo que normalmente haces en una formación más grande -dice-, ya que cuando compones para los Bad Seeds no puedes arriesgarte tanto, tienes que dejar espacio al resto".

Encerrados en el estudio

Los cuatro colegas se encerraron "muchas horas juntos, tocando y componiendo" hasta el punto en que decidieron desligarse del resto de la banda de acompañamiento, aunque de forma temporal y crear una nueva formación con autonomía propia.

Así surgió Grinderman (hombre trituradora, en inglés), que contó además con la ayuda de un habitual, el productor Nick Launey, "una persona que te hace las cosas más fáciles y siempre con buenas ideas", señala Cave.

Grinderman es un disco importantísimo para todos nosotros"

En este álbum de once temas breves y enérgicos "se invirtió muchísimo tiempo y se puso mucho cuidado por parte de todos", según subraya Cave, que aclara que el disco no fue sólo un capricho momentáneo y mucho menos, añade, "una cosa más que hacemos de mala manera".

"Grinderman es un disco importantísimo para todos nosotros y me aventuraría a decir que probablemente, cuando tengamos otra perspectiva y sepamos qué será lo próximo que hacemos en el futuro, aprenderos a apreciarlo", observó Cave.

De las canciones que componen el álbum, Cave elogia de forma especial la llamada Electric Alice, un tributo a la pianista Alice Coltrane. "Me gusta, lo tengo que decir, para mí es una canción muy hipnótica, muy sensual".

El autor de Melbourne también revela que trabaja ya en un próximo disco de los Bad Seeds, aunque sin entrar en pormenores.

Para zanjar la charla, Cave asegura que con cada nuevo proyecto, siempre confía en "adentrarse en otra dimensión" y averiguar cuál será su próximo trabajo. Una sensación, agrega, que "sin duda" ha sentido con Grinderman.