Ave
El AVE en el recorrido inaugural del tramo entre Lleida y Tarragona, a su paso por Vinaixa. Archivo
Renfe podría lanzar un servicio de AVE de bajo coste para competir con el Puente Aéreo, aseguran fuentes cercanas al Ministerio de Fomento citadas el lunes por el diario El Economista.

El presidente de Renfe, José Salgueiro, ya aseguró hace semanas que su compañía tendrá entre 20 y 25 rutas por sentido para garantizar de esta forma que ofrecen tantas plazas disponibles como lo hace el avión.

Pero la competencia no sólo será en cantidad, también en precio.

Renfe utilizaría el nuevo tren de Siemens S-103 en doble formación para ofrecer viajes de bajo coste.

Sin apenas servicios

Para hacerlos rentables, el servicio a bordo será mínimo y cabrán más pasajeros por cada tren, al doblar el número de viajeros que hay actualmente en clase turista.

En lugar de cafetería los trenes tendrían dispensadores automáticos, y no existirían clases preferentes ni prensa disponible.

Como afirma el diario, Renfe tendrá las manos libres para competir con las aerolíneas ya que probablemente se produzca un retraso en la liberalización del mercado ferroviario, del 2010 al 2017.

Las aerolíneas, impertérritas

Las aerolíneas no se muestran por el momento preocupadas por la competencia que supondrá la línea de AVE Madrid-Barcelona aunque son conscientes de que el nuevo medio de transporte puede puede suponer un descenso, a corto plazo, de hasta un 30 % del mercado.

Los portavoces de las cuatro compañías que mantiene un "puente aéreo" o un "semi puente" entre las dos principales ciudades españolas, Iberia, Spanair, Air Europa y Vueling, indicaron a EFE que desde sus ópticas no hay que preocuparse a corto plazo, aunque calculan que en el futuro la competencia va a ser mayor, sobre todo en cuanto al tiempo de viaje.

Iberia mueve entre Madrid y Barcelona, y Barcelona y Madrid, algo más de 2,7 millones de pasajeros por año, a través de los 64 vuelos del puente aéreo y los 28 regulares de reserva.

Las aerolíneas creen que el verdadero problema vendrá cuando el trayecto Madrid-Barcelona en tren baje de las 3 horas

El presidente de la compañía, Fernando Conte ha señalado recientemente que "en estos momentos no hay ninguna presión por parte del ferrocarril sobre el avión, fundamentalmente porque estamos compitiendo en el segmento de negocios, y en este caso se valora mucho más el tiempo de viaje".

No obstante Conte reconoce que "sí puede ser un competidor a medio plazo si de verdad baja los tiempos por debajo de las tres horas, situando el trayecto entre 2,5 y tres horas".

En ese caso, el presidente de Iberia piensa que "habrá demanda para todos, porque el avión siempre permite viajes de menos tiempo que es lo que prefiere el hombre de negocios".

La segunda compañía implicada en este trayecto, Spanair, cuenta con 52 vuelos diarios que son también presentados como "puente aéreo", que suponen un tráfico de cerca de 2 millones de pasajeros, y que defiende la teoría de que hay suficiente demanda para que ambos medios de transporte puedan coexistir en el trayecto entre la capital y la ciudad condal.