Zapatero y Mohamed VI cerrarán la cumbre mañana martes con una reunión entre ambos
Zapatero y Mohamed VI cerrarán la cumbre mañana martes con una reunión entre ambos. (ARCHIVO)

España y Marruecos celebrarán a partir de hoy en Rabat su VIII Reunión de Alto Nivel con el ánimo de afianzar sus buenas relaciones en todos los ámbitos, a pesar de la diferencia de posturas sobre el futuro estatus político del Sahara Occidental.

La última cumbre se celebró el pasado 29 de septiembre de 2005 en Sevilla y Córdoba

El Gobierno quiere aprovechar esta cumbre para hacer visible la intensa cooperación que mantiene con el régimen de Mohamed VI, en especial en política migratoria y económica, y dar su apoyo al proceso de modernización de Marruecos.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro marroquí, Driss Jetú, serán los encargados de abrir la cumbre hoy por la tarde con una primera reunión.

Zapatero tiene previsto mantener una audiencia con Mohamed VI el martes como colofón a la conferencia bilateral, aunque el régimen marroquí todavía no la ha confirmado.

La cumbre con España tiene lugar después del nacimiento el pasado miércoles del segundo descendiente del monarca alauí, una niña llamada Lalla Jadiya.

Ocho ministros acuden a Rabat (Exteriores, Justicia, Interior, Fomento, Educación, Trabajo, Industria y Agricultura), como prueba de la relevancia que se quiere dar a la cita.

La última cumbre se celebró el 29 de septiembre de 2005 en Sevilla y Córdoba, marcada por la muerte de cinco inmigrantes en su intento de acceder a Ceuta por la valla fronteriza.

El Sahara, punto de desencuentro

Desde que Zapatero llegó al poder, se ha entrevistado tres veces con el rey alauí y cinco con Jetú.

El buen ambiente actual entre ambos países favorecerá que se estreche la cooperación en materia económica, comercial, cultural y inmigratoria

Don Juan Carlos ha contribuido a estrechar la relación con sus visitas a Marruecos en enero de 2005 y en julio del año pasado.

El principal punto de desencuentro es el referido al Sahara, ya que España sigue apostando por un acuerdo entre ambas partes que reconozca el derecho de autodeterminación de los saharauis, mientras que el Gobierno marroquí no va más allá de concederles un amplio grado de autonomía.

Marruecos expuso al Ejecutivo de Zapatero su última propuesta el pasado 8 de febrero, cuando una delegación ministerial marroquí viajó a Madrid dentro de una gira por varias capitales europeas.

El plan, que el reino alauí pretende llevar a la ONU en abril, establece la soberanía marroquí sobre la antigua colonia española, sin dar opción al referéndum que en su día propuso Naciones Unidas.

El último paso dado por España es la carta que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, ha enviado al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para que este organismo se involucre más en la búsqueda de una solución definitiva al contencioso.

Lucha contra la inmigración ilegal

La inmigración ilegal será uno de los principales asuntos de debate en la cumbre, según informa el Ministerio de la Presidencia en un comunicado.

España considera que Marruecos ha aumentado su cooperación en la lucha contra la inmigración ilegal y en lo relativo a los menores que arriban sin acompañantes a territorio español.

Prueba de esta colaboración es la reducción del 40% del número de pateras que llegaron a España, según datos del Gobierno.

Afianzar relaciones comerciales

Otros asuntos de debate serán el narcotráfico, el crimen organizado, la cooperación judicial y el terrorismo, materia en la que España también cree que hay una buena cooperación.

En el plano económico, el objetivo es sentar las bases para aumentar la presencia comercial en el país magrebí.

España es el segundo proveedor de Marruecos, por detrás de Francia.

Las exportaciones españolas crecieron un quince por ciento en 2006, lo que consolidó al régimen de Rabat como el primer mercado de ventas de África.

En cuanto a inversiones, España también ocupa el segundo puesto por detrás de Francia, con más de 500 empresas instaladas en el país magrebí.

Contribuye al buen clima con que se va a celebrar la cumbre el acuerdo de pesca firmado por Marruecos y la UE el pasado 26 de febrero, que permitirá faenar a 119 barcos europeos, cien de ellos españoles.

Se intentará impulsar el proyecto de enlace fijo ferroviario a través del Estrecho de Gibraltar, a la nueva conexión eléctrica y a los programas de cambio de deuda por inversiones, entre los que destaca el crédito destinado a construir un parque eólico en Tánger.

También se concretará la apertura del nuevo consulado y de una sede del Instituto Cervantes en Marrakech, así como de centros de formación ocupacional en esta ciudad, Nador y Beni Melal.

La cumbre concluirá con una breve declaración en la que se resumirá la situación de las relaciones bilaterales y los asuntos tratados.