Su utilidad se ha demostrado apenas unos meses después de ponerse en marcha. El coche policial que multa en Bilbao a los vehículos aparcados en doble fila por medio de dos cámaras en el techo permitió el año pasado aumentar un 43% las sanciones por esta infracción.  Cómo no, también  crecieron las arcas municipales.

En Bilbao, el año pasado se pusieron 6.545 denuncias por tener el coche aparcado en doble fila. Son 1.972 denuncias más que el año anterior, cuando se impusieron 4.573.

El coche antidoble fila, que se puso en marcha en septiembre, trata de erradicar uno de los mayores problemas de movilidad de la ciudad. Según un estudio del Ayuntamiento bilbaíno, un vehículo aparcado durante diez minutos en doble fila y obstaculizando un carril repercute en 700 coches.

El estudio municipal, que fue elaborado en el cruce entre las calles Buenos Aires y Colón de Larreategi, constata que hacen falta, tras la retirada del vehículo, 40 minutos para restablecer la situación. En este tiempo, los coches afectados pierden un total de 30 horas en la espera.

De ahí que se haya comprado este coche para multar las infracciones. Es un Ford Focus, color gris metalizado, que lleva dos cámaras en el techo. Bautizado como Batiscafo, incorpora un localizador GPS que permite conocer la posición exacta del coche denunciado y hasta el nombre de la calle donde se encuentra.

El copiloto enfoca las matrículas

El coche antidoble filas circula a una velocidad entre 30 y 40 kilómetros por hora. Puede trabajar tanto de día como de noche. Mientras uno de los dos agentes conduce, el otro enfoca  con el dispositivo especial instalalado en el techo del coche las matrículas de todos aquellos vehículos estacionados de forma irregular. Una sanción por doble fila en Bilbao asciende ahora mismo a 160 euros.