Para conmemorarla, el lehendakari embarcará en Bermeo para dirigirse al cabo Matxitxako y a Aketxe, donde se produjo la batalla. Allí se arrojará una corona de flores al mar en memoria de los fallecidos y desaparecidos. Después se inaugurará la escultura Matxitxakoko Guda, de Néstor Basterretxea, situada en el propio cabo. Estarán presentes familiares de fallecidos y supervivientes de aquella gesta.