Tres bebés prematuros han muerto en menos de una semana en el hospital 12 de Octubre por una bacteria hospitalaria que también ha afectado a otro niño, que anoche permanecía grave.

Los otros 24 bebés ingresados en el servicio de Neonatología de este hospital están aislados por ser población de alto riesgo.

El hospital hizo público ayer un comunicado en el que informaba que el primer bebé –con 1.030 gramos de peso– murió el lunes 26 de febrero, y aunque tenía patologías propias de su escaso desarrollo, la autopsia reveló que tuvo un shock por la bacteria klebsiella pneumoniae.

El viernes pasado, otros dos niños prematuros morían por la misma causa. El director gerente del 12 de Octubre, Joaquín Martínez, confirmó ayer que un cuarto bebé, también prematuro, está grave por tener la bacteria en su piel.

Resistente a antibióticos

«Este tipo de bacterias son muy listas y van aprendiendo», explicó Carmen Payás, jefa del servicio de Neonatología del 12 de Octubre. «Están siempre en las UVI neonatales; el problema es que aprenden y se hacen resistentes a los antibióticos que utilizamos», indicó.
El centro ha establecido en Neonatología dos zonas: una para los niños que hayan estado en contacto con la bacteria y otra para los no infectados. También se ha separado al personal sanitario en dos grupos, uno para la atención exclusiva de los pacientes en la zona de contacto con la bacteria. Además se han suspendido los partos de neonatos en el hospital.

Piden una investigación

Familiares de uno de los niños mostraron ayer su indignación por las escasas explicaciones del centro sobre la muerte de su hijo y por no ser avisados de que había una bacteria. Los padres de otro de los pequeños muertos sospechan que su bebé llevaba «varias horas muerto» cuando les plantearon desentubarlo ante su «grave» estado.
Por su parte, el Defensor del Paciente ha pedido al fiscal jefe de Madrid que se abra una investigación sobre estas muertes para que «se depuren responsabilidades». 

«Limpieza poco exquisita»

La bacteria klebisella pneumoniae es propia de los centros hospitalarios. El contacto con ella conlleva gran mortalidad en el caso de pacientes con enfermedades graves o con grandes problemas para la supervivencia, tal y como ocurre con los niños prematuros. No obstante, algunos expertos, como José Quero, jefe de Neonatología del Hospital de La Paz, aseguraron que lo ocurrido en el 12 de Octubre «no es algo excepcional, y pasa en los mejores hospitales del mundo». Quero apuntó a «la falta de exquisitez en la limpieza de los materiales contaminados» como «posible causa» de la muerte de los bebés.