Más de 50 cámaras vigilarán toda la red del tranvía en Alicante para evitar las agresiones, robos o la picaresca de quienes suben al vagón sin billete, situaciones que «son bastante abundantes aquí, más de lo que la gente cree. En ocasiones llega a ser un caos», comenta Fernando Soto, coordinador general del Sindicato Ferroviario de la Comunitat.

«A raíz del 11-M y el accidente mortal de Valencia, la sensación de inseguridad en el transporte público se ha elevado mucho. Por este motivo se instala la videovigilancia, sobre todo en los vagones, para evitar males mayores», señalan fuentes de Ferrocarrils de la Generalitat.

La mayoría de cámaras se distribuirán en el interior de las 25 unidades del TRAM (en 10 nuevos tranvías, 9 trenes-tranvía y 6 unidades renovadas que cubren la costa) que circularán por la ciudad cuando entre en funcionamiento la Línea 1 al completo, a mediados de año.

El resto de las videocámaras se ubicarán en las nuevas estaciones del Marq, Mercado y Luceros (en andenes y escaleras) y en las oficinas de Ferrocarrils de la Generalitat en la estación de la Marina.

Dinos @ ) +
... si estás inseguro en el TRAM
Cuéntanoslo en...
e-mail l nosevendealicante@20minutos.es
correo l c/ Jerusalén, 3, 03001 Alicante
o en www.20minutos.es

Maquinistas lo verán todo

Las 24 horas del día serán registradas y no sólo existirá comunicación entre los vigilantes y el puesto de mando, también la tendrán los maquinistas y chóferes, que podrán ver lo que ocurra en los vagones.

Sindicatos faltan vigilantes

«Las cámaras de videovigilancia no son suficientes. Hacen falta más vigilantes privados, no sólo para controlar lo que pasa dentro del tranvía, sino también en las paradas o estaciones», dicen fuentes del PSOE.

Valencia elevada inseguridad

La sensación de falta de seguridad dentro de los tranvías en Valencia es alarmante. «Ha habido toxicómanos que han pinchado a los maquinistas e intentos de violación», concluye Fernando Soto.

El ‘botellón’ empieza en la cola de los tranvías

Ocurre más en Hogueras y en verano. Cualquier lugar es bueno para hacer botellón. Esto es lo que parecen pensar algunos adolescentes que, cada fin de semana, aprovechan sus desplazamientos en el tranvía para comenzar a entonarse antes de llegar a los pubs.

Son jóvenes de entre 17 y 20 años que no conducen aún y bajan en Alicante, la mayoría desde El Campello. Suben con bolsas de bebidas y se ponen en el último vagón para que no les pille el revisor. «Se acrecienta en Hogueras y en los meses de verano, con el Trensnochador», señalan fuentes de FGV.

Fernando Soto, del Sindicato Ferroviario, lo corrobora: «Es uno más de los hechos lamentables que pasan. Estamos desprotegidos».