Arroz y disfraces en un carnaval de barrio
Una niña, ayer, en el concurso de disfraces de la Torre Carnavalera (Á. C.).
Más de 300 personas acudieron a este festejo, compuesto por concursos de disfraces infantiles de carnaval, atracciones y actuaciones de murgas y comparsas de la capital.

La plaza Poeta Gámez Quintana acogió esta actividad, organizada por la Junta Municipal del distrito 10. «Habíamos previsto arroz para 300 personas y el cocinero trajo cubiertos para 350, pero al final hasta ha faltado arroz», afirmó ayer el director del distrito 10, Rafael Pinazo. Los fogones y el almuerzo que salió de ellos corrió a cargo de la peña Colonia Santa Inés.

De esta forma, una vez enterrado el boquerón y acabado el carnaval oficial, la fiesta pagana de vestirse de otro cumplió con la que ya es una secuela tradicional en uno de los barrios más alejados del centro de la ciudad.


Y precisamente de Puerto de la Torre es la comparsa El último amanecer, de Sergio Lanza y Antonio Rojas Gallego, ganadora del certamen de 2007. Esta agrupación ya fue primer premio del año pasado.

Inauguración

Los niños jugaron a disfrazarse y los políticos, a inaugurar. La fiesta en la plaza Poeta Gámez Quintana sirvió para presentar en sociedad la remodelación que el Ayuntamiento ha efectuado en este lugar.

Un escenario permanente construido de ladrillo ha sido ubicado en la plaza, «junto a una caseta que puede servir de vestuarios», contó Pinazo. «Antes teníamos que colocar una estructura provisional cada vez que se celebraba algún acto público», añade el responsable municipal.

Uno de los proyectos para incentivar el juego del ajedrez, un tablero gigante –cuyas fichas aún no están disponibles–, y nuevas zonas verdes completan la remodelación de esta plaza.