El cine Maldà reabre reformado para acoger películas de Bollywood
El empresario hindú Shankar Kishnani ha asumido gran parte del coste de la reforma del Maldà. (Eros Albarrán)

Después de tres años y medio cerrado , el emblemático cine Maldà vuelve a abrir sus puertas de la mano de un empresario hindú para acoger cine Bollywood.

El Maldà fue clausurado por falta de medidas de seguridad y este martes, con todo en regla, incluso ascensor, inicia nueva andadura con películas bien distintas a las de su origen: el cine indio, que mueve masas.

Un empresario hindú que lleva 22 años en Barcelona se ha hecho cargo de la remodelación del histórico cine
Shankar Kishnani es un hindú con visión empresarial –además del cine tiene una cuchillería y un hostal para turistas– que lleva 22 años en Barcelona. Un amigo que tiene un videoclub le animó a abrir un cine de temática Bollywood en Barcelona e incluso le buscó el local. Pero el que iba a ser su socio se quedó en el camino por desavenencias económicas.

Sólo sobrevive el proyector

Kishnani, que tiene un contrato por 13 años, asegura que en el proyecto se ha dejado "mucho dinero", ya que ha asumido gran parte del coste. El proyector, con 80 años, es lo único que sobrevive a la gran reforma. El cine tiene 210 localidades y se harán tres pases diarios.

Yo mejor que tú inaugurará el reformado cine mañana. Y aunque el reclamo es Bollywood (con subtítulos), la idea de Kishnani es combinar estos films con los de arte y ensayo. Aún así, bromea diciendo que "si no me va bien pondré películas de Hollywood"; aunque no piensa renunciar a un pase diario de su amado Bollywood.

Films ‘made in India’ subtitulados

El cine de Bollywood hace años que mueve masas y nada tiene que envidiar a Hollywood. Pero Shankar ve muchas diferencias entre las dos industrias cinematográficas: "Bollywood representa nuestra cultura, en las películas bailan...".

Este cine se vive con mucha intensidad en las salas, tanto es así que los hay que en pleno pase chillan o cantan. Pero el propulsor de Bollywood en Barcelona cree, y espera, que además de pakistaníes, hindús y otros colectivos también los de aquí visiten el cine. Por eso las películas estarán subtituladas.