Así lo afirma la doctora Pilar Serrano, quien defiende el sueño compartido del bebé con su cuidador.

¿Qué reclaman los niños a la hora de dormir?

Un entorno seguro. Biológicamente, los niños están preparados para asegurarse la presencia de su cuidador. Lo llevan escrito en sus genes. Por eso se resisten a ser abandonados solos.

¿Qué es lo correcto?

Es el sueño compartido de un bebé con su madre. Lo recomienda la OMS y Unicef.

Pero aquí, ¿no es así?

Aquí, desde el primer día, queremos que sean capaces de calmarse solos y que duerman solos lo más pronto posible. Erróneamente solemos considerarlo peligroso para su seguridad física, emocional y psicológica; pecaminoso y moralmente incorrecto.

¿Lo hacen en otras culturas?

En Japón, una cultura tecnológicamente avanzada, los niños duermen con los padres hasta los cinco años. Allí, la tasa por muerte súbita es de las más bajas del mundo.

¿Los beneficios del colecho?

Está demostrado que hay un acoplamiento biológico, le ayuda a salir de las apneas y, aunque el niño tiene despertares parciales, el tiempo total del sueño es mayor.

Rompa otro mito.

Cuando se tiene un hijo, los adultos tienen que adaptarse a la criatura, y no al revés.

¿Cuándo hay que dejar llorar solo a un bebé?

Nunca. Si llora por algún motivo, hay que consolarlo. Los bebés a los que se les deja llorar solos se sienten confusos, abandonados, ansiosos y atemorizados.

BIO

Es endocrina y nutricionista. Trabaja en el Hospital Virgen del Rocío y es miembro del Colectivo La Leche.