Multarán a quien alimente a las palomas en las calles
Cadáveres de aves en el tejado del mercado. (B. G.)
Los aficionados a dar de comer a las palomas tendrán que andarse con mucho ojo. La Concejalía de Sanidad ha informado que a lo largo de este año quedará prohibido.

Para ello, tiene que modificar la ordenanza sobre tenencia de animales. Esta norma sólo prohíbe «facilitar alimentos a perros y gatos vagabundos». Sin embargo, a lo largo de este año, cambiará su texto para que la prohibición se extienda también a las palomas y al resto de aves que viven en la ciudad. La normativa establece sanciones de hasta 150 euros.

Paralelamente, se instalarán carteles para informar de la prohibición en parques y plazas. El Ayuntamiento pretende con esta medida concienciar a los ciudadanos que les dejan grandes cantidades de comida de que generan suciedad, molestias vecinales y favorecen la concentración de los animales.

Sin embargo, para Emilia Pastor, presidenta de la asociación para la defensa de los animales Arcadys, «es un error. Lo que procede es controlar su población y formar y registrar a los alimentadores».

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Colonizan el mercado de Ruzafa

Una gran cantidad de palomas hace la vida imposible a los comerciantes. «Todas las mañanas vienen unas señoras y echan sacos de arroz y maíz a las palomas. Se llegan a juntar más de quinientas. Cuando las espantan, no se puede respirar del polvo que levantan a causa de las obras. Encima, les llamas la atención y te insultan».

Éste es el testimonio de Eleuterio, el zapatero del mercado de Ruzafa. Su puesto da al exterior del recinto y tanto él como los demás comerciantes llevan meses soportando las molestias ocasionadas por las obras del aparcamiento y las palomas.

La situación ha llegado a tal punto que, según Virginia, presidenta del mercado, «algunas se quedan muertas en la terraza del mercado y taponan un desagüe. Esto provocó goteras y hasta un apagón».

Los técnicos de la Concejalía de Sanidad dicen que el mercado «es uno de los puntos más vigilados. A su alrededor hay cinco trampas que se retiran tres veces por semana».