El Tribunal Supremo ha absuelto del delito de estafa a una curandera que había sido condenada a dos años y medio de cárcel por comprometerse, a cambio de 18.000 euros y un pájaro, a curar a un enfermo terminal de cáncer. La sentencia dice que «la esperanza es humanamente entendida, pero la confianza en la magia no puede recabar la protección del Derecho Penal».

La Audiencia de Cádiz había condenado a la curandera, Nuria Montero, a dos años y medio de cárcel por un «delito continuado de estafa de especial gravedad». Pero el Supremo considera que no hay estafa en su actividad.

«Se considera que no existe estafa cuando el sujeto acude a médiums, magos, poseedores de poderes ocultos, echadoras de cartas o falsos adivinos», dice la sentencia, que añade que el engaño es tan burdo que no se puede calificar de estafa.