Fito: "Yo era camarero, esta vida no me tocaba, así que ha sido una especie de milagro"

  • Sale a la venta el 4 de marzo el docle CD-DVD 'En directo desde el Teatro Arriaga', grabado durante los conciertos benéficos que Fito y Fitipaldis ofrecieron.
  • "A la Virgen de la Locura le pido que no que me toque, que me deje como estoy" dice Fito orgulloso de haber llegado tan lejos.
  • Su lamento por la falta de apoyo a la cultura es más lúcido que indignado: "El arte tiene un valor que no se puede medir, ¿cuánto vale Paco de Lucía en el Ibex?
Fito y Fitipaldis publican 'Desde el Teatro Arriaga'
Fito y Fitipaldis publican 'Desde el Teatro Arriaga'
JORGE PARÍS

Este año decidió Fito (y Fitipaldis) que el escenario cambiaba y que los inmensos lugares en los que llevaba tocando años ya no formarían parte de su nueva gira. Espacios más pequeños, en concreto: teatros, por muy 'antirock' que parezca eso de ir a un teatro y que no haya tabaco ni alcohol y sí en cambio mucho silencio.

"El último de la sala está cerca, no tiene que verte desde una pantalla, y eso es más humano" dice Fito a 20 Minutos, que no sólo grabó los conciertos benéficos de Arriaga del pasado octubre y ahora (4 de marzo) publica en un doble CD+DVD, sino que todo lo que recaudó con ellos fue destinado al Banco de Alimentos de Bizkaia. "Las entradas se agotaron enseguida" cuenta Fito, orgulloso de la capacidad de respuesta de su tierra natal, insistiendo en que gracias a ellos y no tanto a Fito y Fitipaldis la acogida fue tan rápida.

Aunque suyas son algunas de las canciones con más hueco en la escena musical de nuestro país, Soldadito marinero, Por al boca muere el pez o Me equivocaría otra vez, le sale un punto tímido que le lleva a intentar refugiarse en la plabra 'música'.

¿Una experiencia única la de Arriaga? Benéfico, lleno de instrumentos que antes nunca habían tocado en un concierto, un teatro y no un estadio...

Sí, y lo disfrutamos muchísimo. Nunca antes habíamos tenido un repertorio tan variopinto en cuanto a tonos y timbres. Pero sobre todo que para mí, que soy de Bilbao, tocar en el Arriaga es mucho. Y si además es para recaudar fondos para el Banco de Alimentos..., pues sí, es único. Y eso se notaba en el ambiente. Las entradas se agotaron muy rápido, pero no por Fitipaldis sino por el banco de alimentos.

¿Estaba cansado de giras en espacios inmensos?

Me apetecía tocar más cerca, que fuera más humano, que el último de los que fueran a vernos estuviera cerca, que no te esté viendo por una pantalla. Cansancio igual de escenarios tan grandes, pero es una suerte poder hacerlo. Cualquiera que toque una guitarra sueña con eso, y yo tengo esa suerte.

¿Lo imaginó alguna vez?

No, ni siquiera lo soñé. Con Platero ya sí, pero de chaval no. Eran tiempos en los que ya grabar un disco era algo muy importante.

¿Con qué soñaba?

Como la mayoría a quien le gusta la música con tener una banda y tocar. Pero la mayoría no tiene la suerte de dedicarse a esto. Yo también estuve tocando cuando podía mientras trabajaba, incluso con Platero cada uno tenía su trabajo. Era una mierda de trabajo, así que no nos costó dejarlo. He tenido la suerte de poder dejarlo todo por la música.

La clave de su éxito: ¿la emoción que transmite?

Me gusta pensar que sí. No entiendo la música de otra forma. Cuando escucho música sólo me llega lo que me emociona. No pienso en música de manera estrictamente técnica o porque alguien tiene muy buena voz. Es más sencillo. Hay canciones que quiero oír todo el rato, aunque no sean ni las mejores ni las más originales, pero son  la que quieres oír y eso tiene que ver con las emociones.

Casi ha llegado a trazar un mapa de lo que está pasando en alguna canción: "Todas las cosas que al mar tiramos nos las devuelve la marea... "

Es que cuando hablas mucho alguna frase tiene que cuadrar. Pero sí, la verdad es que ha cuadrado estupendo. Demasiada marea, diría yo, mucho vendaval.

Un temporal que ha ayudado usted a capear con sus conciertos benéficos...

Lo más fabuloso de esas noches en el Arriaga es el apoyo de Bilbao cuando anunciamos que toda la recaudación iba para el banco de alimentos. Para eso no podíamos cobrar nadie. Y Bilbao nos adoptó. El hotel, la comida en un restaurante, todo era gratis. Por la noche nos traía bocadillos un restaurante.

Alguien pensará: pero si tiene dinero...

Claro que lo tengo, estaría bueno. Esas cosas hay gente que la dice, pero no se trata de eso... Quiero que quede claro el esfuerzo que se hizo porque absolutamente nadie cobró y Bilbao ayudó. Lo grande es la implicación de toda una ciudad.

Como alguien que se implica, ¿qué siente ante el desprecio por la cultura?

Veo un gran problema para los que empiezan.  Pero en realidad todo lo que es cultura nunca ha sido muy apoyado. No viene de nuevas que se piense que esto es un entretenimiento sin más. La música o el teatro o los libros o el cine, o el arte en general  tiene un valor que no se puede medir pero que es el único que te va a quedar cuando no tengas nada. Es el salvavidas que te puede quedar. Se nos ha ido Paco de Lucía, ¿cuánto valía? ¿Cuánto vale Paco de Lucía en el Ibex? ¿Cómo pueden decir que la cultura no vale nada?

¿Le enfada mucho?

Me fastidia que la gente  se tome la cultura como algo banal. Muchas veces la gente no se da cuenta de todo lo que le influye y aporta la cultura. La de cosas que han aprendido y experiencias que han tenido gracias a ver por ejemplo una película.

O la banda sonora que puede una canción poner a un momento de la vida, incluso a varios... Como algunas suyas.

Prefiero echarle la culpa la música y librarme yo de esas responsabilidades tan celestiales. Pero lo puedo entender si pienso que a mí me pasa lo mismo con Sabina, Rosendo...  Adoptas las cosas y les das una vida, las unes a emociones y etapas, y  haces tan grande la canción que...

Vuelvo a su música: ¿"Venganza de la mala suerte o recompensa de la mala vida"?

La venganza de la mala suerte... Cuando alguien no valora lo que tiene es que tuvo demasiada buena suerte. La recompensa de la mala vida es todo lo que empiezas a apreciar y acariciar simplemente por las veces que no pudiste hacerlo.

¿Qué le pediría a su Virgen de la Locura?

Que no me tocara y que me deje como está, que no haga milagros conmigo.

¿Ha hecho alguno?

Sí, para alguien como yo, un poco sí. Siempre me gustó la música, pero haber podido tener una vida así... Yo era un camarero, esta no era la vida que me tocaba, así que sí se hizo un poco de milagro.

Ya ha hecho una serie de conciertos benéficos, ¿haría un concierto gratis para parados?

Sí, supongo que habría pocas cosas que no haría nadie, ¿no?

Bueno, tal vez no haría un concierto para políticos...

Cuando juntas política y música siempre pierde la música. La música sale perdiendo y por eso nunca me ha gustado juntarme...

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