María Díaz la Vikinga
La actriz Maria Díaz muestra la contusión en su mejilla por el golpe recibido en una agresión de hinchas del Real Oviedo. MARÍA DÍAZ

La actriz María Díaz, actualmente conocida por su participación en la serie Aída en el papel de la Junca, fue víctima de una agresión en Avilés por parte de unos hinchas del Real Oviedo que la confundieron con una transexual.

La propia actriz hizo una detallada descripción del incidente en su perfil de Facebook el pasado lunes para "detener los pies a esta gente", incidente que ha tenido una "gran repercusión" en las redes sociales y en los medios, según ha contado a 20minutos.

Yo, que estoy muy bien educada, hago con las hostias lo mismo que con los saludos... si puedo la devuelvo La también humorista del canal Paramount Comedy —donde se la conoce con el sobrenombre de la Vikinga— asistió el pasado 22 de febrero a un encuentro de fútbol entre el Real Avilés y el Real Oviedo en su ciudad natal, Avilés. Un grupo de fans de ambos equipos la reconoció y la actriz se demoró haciéndose fotos con ellos, por lo que cuando regresó a su casa, lo hizo sola.

Fue en ese momento cuando fue asaltada por un grupo de ultras que iban coreando consignas como "Heil Hitler", "puto Sporting", "vascos etarras hijos de puta" o "arriba España".

"Me doy la vuelta del susto y veo a seis tíos y alguna de sus correspondientes siervas —por no decir otra cosa— justo detrás de mí. Al momento se me acerca uno y desde detrás de su novia me suelta un 'Travelo de mierda' y una hostia", describió la actriz en Facebook.

"Yo, que estoy muy bien educada, hago con las hostias lo mismo que con los saludos... si puedo la devuelvo", afirmó.

Plantó cara a sus agresores

Según ha relatado la humorista a 20minutos, al verse acorralada por el grupo de hinchas tuvo que "plantar cara" a sus agresores.

No me dieron un palizón, no me mandaron al hospital, pero me han roto la fe en el ser humano "Soy una persona grande y fuerte, y tengo un carácter que no me dejo amedrentar, así que en vez de hacerme el bicho bola y dejar que me cayeran patadas por todos lados les empujé y me pude defender hasta que me los quité de encima", ha contado . "Luego la gente de la acera de enfrente le increpó y ya se disolvieron".

"No soy un travelo, soy mujer, madre, hija, esposa, hermana, aficionada al fútbol, actriz, asturiana y muchas cosas más. Pero, ante todo, soy persona y como tal te digo que nadie merece que le zumben por su religión, ideas, sexualidad o tendencia", afirma la actriz, que también ha querido denunciar la respuesta que recibió del 112, al que llamó para pedir ayuda tras la agresión y cuya respuesta fue que "si podía andar" fuera a una comisaría.

"No me dieron un palizón, no me mandaron al hospital, pero me han roto la fe en el ser humano", ha denunciado la actriz. "Esto es una realidad social, le parten la cara a gente mayor que está cogiendo comida de los contenedores, que ya es vergonzoso que una persona mayor tenga que comer de la basura, para que venga esta basura a partirle la cara. Y ellos no pueden hablar. Esto hay que cortarlo".

Sin miedo a represalias

Después de haber denunciado los hechos en Facebook, María asegura no tener miedo a las represalias. "Cuando mi madre se enteró me dijo 'Mari, que van a ir a por ti' y yo le dije que ya fueron a por mí por nada, y a traición", explica.

Basta ya de callarse en este país, nos están pisando por todas partes y encima nos obligan a callar "La otra opción es callarse. Basta ya de callarse en este país, nos están pisando por todas partes y encima nos obligan a callar. Esta gente no va a conseguir que yo viva con miedo, yo no les tuve miedo en su momento y no lo voy a tener ahora. Y el tiempo de vivir con miedo en este país ya pasó hace mucho".

"Si me callo entonces sí voy a tener miedo, de que cojan un día a una persona y le partan la cara por coger basura cuando el Estado no está respondiendo para que tenga para comer, eso sí me da miedo".

Por otro lado, y al margen de la agresión, asegura que no se ha sentido ofendida por el hecho de haber sido confundida con un transexual. "Me ofendería que me confundieran con una nazi o una ultra", sentencia. "Las mujeres transexuales sueles ser muy delicadas y superfemeninas, si alguien me confunde con un travesti es que no sabe distinguir".