La Rusia de Putin saca músculo: opta por la vía militar en Ucrania ninguneando de nuevo a Obama

  • La crisis de la península de Crimea está agravándose según pasan las horas.
  • El nuevo gobernador de Crimea y el expresidente ucraniano Yanukovich han pedido a Rusia que actúe en esta región.
  • Obama advirtió este viernes a Rusia que una intervención militar tendría consecuencias.
  • Putin ha tardado 12 horas en conseguir autorización para la intervención militar.
  • Supone un nuevo desplante a las, ya de por sí, deterioradas relaciones entre la rusia de Putin y los EE UU de Obama.
  • El 'caso Snowden' y la crisis siria ya pusieron de manifiesto que Putin no seguirá directrices marcadas desde Washington.
  • El Memorándum de Budapest, suscrito en 1994 por Rusia, Estados Unidos y Reino Unido, les compromete a respetar la integridad territorial y soberanía de Ucrani.
El artista Kaya Mar posa en Londres con un dibujo del presidente estadounidense y el presidente ruso en relación al conflicto ucraniano.
El artista Kaya Mar posa en Londres con un dibujo del presidente estadounidense y el presidente ruso en relación al conflicto ucraniano.
EFE

En menos de un año, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha desafiado hasta el punto del ninguneo las advertencias de su homólogo estadounidense, Barack Obama, hasta en tres ocasiones. Primero fue la crisis siria y posteriormente el choque entre ambos países por el 'caso Snowden', exagente de la CIA que reveló al mundo el espionaje de la Inteligencia estadounidense a ciudadanos y dirigentes mundiales, ofreciendo asilo Snowden. Ahora es la crisis de Crimea, la península ucraniana que supone un punto de conflicto grave e histórico para Rusia y Ucrania. Obama advirtió este viernes que una intervención militar en Crimea por parte de Rusia tendría consecuencias. Pues bien, Putin no ha tardado ni 12 horas en conseguir autorización del senado para usar las tropas en territorio ucraniano.

"Tras la decisión del Consejo Federal (la Cámara Alta del Parlamento), el presidente ha recibido todo el arsenal de posibles medidas para resolver la situación en términos de utilizar la fuerza (militar) y en términos de tomar la decisión sobre el jefe de nuestra misión diplomática en Estados Unidos", ha explicado el portavoz de la Presidencia, Dimitri Peskov. "Al mismo tiempo, es necesario subrayar que el presidente aún no ha tomado ninguna de estas decisiones. Estas decisiones aún no han sido tomadas", ha insistido Peskov.

Putin desafía otra vez a Obama

Putin ha roto este sábado su silencio sobre el conflicto de Crimea al obtener del Parlamento ruso el permiso para intervenir militarmente en Ucrania, una opción cuyo uso no contempla de manera inmediata, pero que de todos modos ha puesto en estado de alerta al Gobierno ucraniano, a la Unión Europea, a la OTAN y a Naciones Unidas. En menos de 12 horas, Putin ha obtenido las competencias para ordenar la invasión militar de Ucrania tras una petición inicial formulada este sábado por la mañana por las autoridades prorrusas de Crimea, trasladada inmediatamente a la cámara baja del Parlamento ruso, la Duma, que ha pedido a Putin medidas inmediatas para estabilizar la situación en la península.

Durante el proceso de aprobación, la Flota del Mar Negro rusa, apostada en el puerto crimeo de Sebastopol, ha anunciado un acuerdo con el gobierno local de Crimea para que sus militares puedan proteger en tierra las instalaciones de la base militar que Rusia tiene allí alquilada hasta 2042.

Siguiendo el trámite parlamentario, Putin ha presentado a continuación su solicitud de intervención ante el Senado ruso, el Consejo de la Federación. "En relación a la extraordinaria situación, a la amenaza a las vidas de los ciudadanos de la Federación Rusa, nuestros compatriotas, y el personal de las Fuerzas Armadas en territorio ucraniano envío una proposición para emplear a las fuerzas de la Federación Rusa en el territorio de Ucrania hasta que se normalice la situación sociopolítica en el país", reza el texto completo.

El Consejo, finalmente, ha aprobado la propuesta por unanimidad, por 187 votos a favor por cero en contra, y ha recomendado a su vez al presidente que contemple la posibilidad de llamar a consultas al embajador ruso en Washington, Sergei Kisliak, en señal de protesta contra Estados Unidos. Primero, por los comentarios formulados ayer por el presidente Barack Obama, en los que advertía a Rusia de que actuara con cautela y, sobre todo, por las declaraciones más contundentes vertidas por la embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas, Samantha Power, que directamente recomendaba a Rusia que se abstuviera de intervenir militarmente.

Yanukovich 'despierta' a Putin

Después de que el pasado viernes el depuesto presidente Viktor Yanukovich se manifestara sorprendido por la falta de participación de Putin en el conflicto ("conociendo su carácter, me sorprende que no haya dicho nada", indicó el exmandatario), el presidente ruso ha decidido dar un paso al frente con la opción militar desoyendo las diferentes recomendaciones formuladas por EE UU y, a lo largo de este sábado, por Francia, Reino Unido y Alemania. Todas ellas han llamado, sin excepción, a la calma y al esfuerzo por mantener la integridad territorial de Ucrania. El ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, insistió en que "cualquier cosa que Rusia decida hacer en Crimea debe ser acorde con la integridad territorial y la soberanía de Ucrania, así como los tratados firmados en relación a la presencia de la Flota del Mar Negro rusa".

Por tanto, Steinmeier advirtió de que "se hará al Gobierno ruso responsable de cualquier declaración pública en este sentido" lo que implca que "Rusia explique sin dilación y con total transparencia sus movimientos de tropas en Crimea, así como las intenciones y objetivos que se esconden detrás de los mismos".

El ministro de Exteriores británico, William Hague, ha comunicado a través de su cuenta de Twitter que ha mantenido una conversación con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, al que ha pedido que respete la soberanía e independencia de Ucrania, así como "la reducción de la tensión en Crimea".

Hague tenía previsto en principio visitar mañana Ucrania para evaluar la situación sobre el terreno, según fuentes británicas de Naciones Unidas, pero dada la reciente decisión del enviado especial de la ONU a Crimea, Robert Serry, de abandonar su misión, se desconoce si su viaje sigue en vigor. Lo que sí ha hecho el Gobierno británico ha sido llamar a consultas al embajador de Rusia en Londres para transmitirle su "profunda preocupación" por la escalada de tensión en la región.

Movilización militar rusa tras la caída del régimen ucraniano

Rusia ha lanzado durante esta semana unos imponentes y sorpresivos ejercicios militares en medio de la grave crisis en Ucrania, coincidencia que cuesta no interpretar como un acto de intimidación contra las nuevas autoridades ucranianas.

"La aviación interceptora patrulla de manera permanente el espacio aéreo en las zonas fronterizas (occidentales) del país", arumentaba esta semana el Ministerio ruso de Defensa sobre la marcha de las maniobras militares ordenadas por el presidente ruso, Vladimir Putin, que suscitaron preocupación en Ucrania y en la comunidad internacional.

La orden del jefe del Kremlin de poner en alerta las unidades militares en oeste y centro de Rusia, incluidas zonas próximas a Ucrania, para comprobar su "disposición de combate", provocó entonces una primera y enérgica reacción de Estados Unidos por boca de su secretario de Estado, John Kerry. "Estamos dejando claro que todos los países deben respetar la integridad territorial, la soberanía de Ucrania", declaró Kerry en alusión a la exhibición de fuerza rusa, aunque recalcó que Washington no busca la confrontación con Moscú.

La tensión se disparó el jueves con la toma por un grupo armado prorruso de las sedes del Gobierno y Legislativo de la república autónoma ucraniana de Crimea, península de mayoría rusohablante y donde está la principal base de la Flota rusa del Mar Negro. Este viernes, era nombrado gobernador de la república autónoma de Crimea Serguei Axionov sin consultar al parlamento de Crimea.

La península de Crimea, con unos dos millones de habitantes, de los cuáles casi un 60% son rusos étnicos, un 25% ucranianos y un 12% tártaros, ha sido la permanente manzana de la discordia entre Moscú y Kiev desde la caída de la Unión Soviética.

Muchos rusos, tanto de la península ucraniana como en Rusia, no se conforman con la decisión adoptada en 1954 por el mandatario soviético Nikita Jrushov, ucraniano, de ceder ese territorio ruso a Ucrania en señal de amistad entre ambos pueblos.

La caída del régimen del presidente ucraniano, Vikor Yanukovich, supone sin duda un duro revés para Moscú, ya que siembra serias dudas sobre el futuro de la principal base de la Flota rusa, emplazada en el puerto ucraniano de Sebastopol. Fue precisamente Yanukovich quien nada más llegar al poder en 2010 firmó un tratado con Moscú para prorrogar la permanencia de la base naval rusas otros 25 años, hasta 2042, decisión duramente criticada por las mismas fuerzas que lo depusieron la semana pasada.

Ucrania incrementa el estado de alerta

El propio Gobierno ucraniano asegura que tampoco ha tenido éxito a la hora de abrir una vía de diálogo con las autoridades rusas. "Estamos muy preocupados por la negativa de Rusia a participar en estas conversaciones", declaró a Interfax el ministro ucraniano de Exteriores, Andrij Deshchitsya.

"El Parlamento debe pedir al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas la declaración de la movilización general tras el inicio de la agresión rusa contra Ucrania", ha informado la UDAR en un comunicado oficial recogido por el diario francés Le Figaro.

Rusia incumpliría el Memorándum de Budapest

Para el ministro de Defensa de Ucrania, Ihor Teniuj, "estas acciones ilegales de la Federación Rusa suponen una violación de los términos del Memorándum de Garantías de Seguridad (Memorándum de Budapest). Por consiguiente, las unidades militares de Ucrania destinadas en Crimea han incrementado su disposición y están listas para la defensa", ha afirmado , según recoge la agencia de noticias ucraniana Ukrinform.

El Memorándum de Budapest, suscrito en 1994 por Rusia, Estados Unidos y Reino Unido, compromete a estos tres países a respetar la integridad territorial y soberanía de Ucrania y a no emplear la coerción económica ni amenazar con el uso de la fuerza al país.

En concreto, Teniuj denuncia un incremento de las fuerzas rusas en la república autónoma de Crimea con el envío durante la noche de ocho aviones IL-76, una decena de helicópteros Mi-8 y Mi-24 sin informar ni solicitar permiso, lo que "supone una violación del espacio aéreo de Ucrania".

En respuesta, Teniuj se ha puesto en contacto con sus contrapartes rusas para denunciar la situación y pedir que se impida una violación del espacio aéreo ucraniano, ha explicado el propio ministro en unas declaraciones realizadas durante un Consejo de Ministros. Además, Teniuj ha indicado que Rusia cuenta ya con unos 6.000 militares en la región y una treintena de vehículos blindados BTR-80 han sido desplegados en Crimea.

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