Eclipse de luna, total y rojizo

(Imágenes tomadas por el Observatorio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con la colaboración de los proyectos de la Comunidad de Madrid ASTROCAM y ASTRID )La noche del sábado 3 al domingo 4 de marzo se ha podido observar un eclipse total de luna en unas condiciones tan favorables para la Península que no se volverán a repetir hasta finales de 2.029.
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Los eclipses lunares ocurren cuando la Luna, la Tierra y el Sol se alinean en el mismo plano de tal forma que nuestro planeta oculta los rayos solares a nuestra luna.

Este alineamiento ocurre cada mes durante la luna llena, pero debido a que no nos movemos en el mismo plano, ya que la órbita de la Luna se halla inclinada 5º, el alineamiento no siempre es perfecto y por eso no hay un eclipse cada mes.

Además y por esta causa, cuando ocurren, no siempre son totales (los hay parciales y penumbrales) ni visibles desde el mismo punto.

¿Cómo ocurre?

La Tierra proyecta una sombra o umbra y una penumbra, menos oscura y que rodea a la umbra.

Al entrar la Luna en la penumbra se iniciará la fase penumbral, prácticamente imperceptible para el ojo humano.

Después la Luna continúa su marcha y entra en la umbra oscureciéndose poco a poco toda la superficie lunar y dando comienzo a la fase parcial.

Una vez que la Luna penetra por completo en la umbra se iniciará la fase total del eclipse.

En este momento la Luna no desaparece por completo sino que se torna de color rojizo y aumenta el contraste entre las zonas oscuras y claras de la superficie de nuestro satélite, dando una sensación de esfera y no de disco plano como ocurre en las noches de luna llena.

La causa de este tono rojizo está provocada por el grado de polvo en suspensión de nuestra atmósfera, normalmente expulsado por lo volcanes.

Algunos rayos procedentes del Sol son reorientados, al atravesar las capas de nuestra atmósfera hacia la zona de sombra dónde se encuentra nuestra luna.

Los rayos se tornarán más oscuros cuanta mayor sea la opacidad de la atmósfera lo que lo convierte en una forma indirecta de observar la contaminación global.

La observación del eclipse

Eclipse total de Luna visible en la noche del 3 al 4 de Marzo 2007. (UCM)

(Cuadro elaborado por la Universidad Complutense de Madrid)

El eclipse pudo ser observado perfectamente a simple vista, pero para disfrutarlo al completo era recomendable el uso de al menos unos prismáticos.

Para observación detallada es necesario el uso de telescopios con los que, un plano general de la Luna da una imagen espectacular del evento.

A la hora de observar un eclipse es bueno conocer la predicción sobre cómo estará el cielo a la hora en que ocurre el máximo.

La página del centro astronómico hispano-alemán de Calar ofrece una predicción muy fiable sobre la nubosidad.

Fotografiar un eclipse

Usando siempre un trípode ya que necesitaremos hacer exposición en varios momentos del eclipse y si no lo usamos la imagen saldría movida.

La sensibilidad recomendada es a partir de ISO200. (Exposición: ver imagen).

Usar un teleobjetivo de al menos 135mm.

No disparar en modo manual, usar un disparador o el temporizador de la cámara.

¿Y si no tengo un equipo profesional?

El mayor inconveniente para una cámara normal es que se necesita un zoom de 12x como mínimo, y no lo tienen todas.

La solución es poner la cámara en el ocular de un telescopio o en el de unos prismáticos.

Las observaciones convocadas

El eclipse también fue seguido en directo con webcam:

Más información en la página de Enrique Luque.

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