Marta Pérez
Marta Pérez, una trabajadora de 37 años que lleva más de un año esperando que el Fogasa le pague su indemnización. DAVID SIRVENT

Cristina N., de 61 años, era administrativa en una empresa de la construcción. La compañía para la que trabajaba quebró y se encontró en la calle: "Al declararse insolvente, la empresa me dejó sin pagar varios meses de salario y tampoco cobré indemnización por el despido. Me dijeron que no me preocupara, que el Fogasa (Fondo de Garantía Salarial) me pagaría parte de lo que me pertenece. Pero más de un año después sigo esperando mi dinero", cuenta Cristina.

El Fogasa tiene el encargo de garantizar el salario y la indemnización a empleados de empresas insolventesElla es una de los miles de trabajadores madrileños que están sufriendo los retrasos del Fogasa en el pago de las prestaciones. Este organismo, dependiente del Ministerio de Empleo, se encarga de "garantizar a los trabajadores la percepción de salarios, así como las indemnizaciones por despido o extinción de la relación laboral, pendientes de pago a causa de insolvencia o procedimiento concursal del empresario". Cuando una empresa quiebra o no tiene capacidad para pagar el despido o los salarios a sus trabajadores, el Fogasa se hace cargo de parte de ese pago (con un límite de 6.010,80 euros en el caso de sueldos atrasados y un máximo de 18.282,85 euros en las indemnizaciones). El propio Fogasa admite "un número excesivo de expedientes pendientes de tramitación".

En diciembre de 2013, el Fogasa acumulaba un atasco de 39.818 expedientes sin resolver en Madrid, según un informe de UGT y CC OO con datos extraídos del Fogasa. "Desde que se solicita la intervención del fondo de garantías hasta que el trabajador cobra el dinero, pueden pasar hasta 18 meses en Madrid. En España, el retraso también es grande aunque algo menor: de unos 400 días [aproximadamente trece meses]", explica la abogada laboralista Lidia Mora, que lleva varios casos de empleados a la espera del cobro. El Ministerio de Empleo defiende que en todo 2013 se ha realizado el pago a 12.662 beneficiarios, con un importe total de 89,9 millones de euros.

"Necesito el dinero con urgencia"

Entre los trabajadores que esperan la prestación, hay muchos que atraviesan apuros económicos. Juan Carlos es uno de ellos: "Llevo año y medio esperando el dinero. Me deben 17.000 euros por las nóminas impagadas y por el despido, y necesito el dinero con urgencia. Hay que pagar gastos del colegio, las facturas de la luz o la comida. Incluso, si tuviera el dinero podría invertirlo en hacerme autónomo y salir adelante. Pero así es imposible", explica este madrileño. "Tengo casos de personas que ya han agotado el paro y están desamparados, con hipotecas y familias con necesidades. Saben que tienen ahí un dinero y no pueden hacer uso de él, así que se sienten impotentes", explica Mora.

Saben que tienen ahí un dinero y no pueden hacer uso de él"Este retraso se debe a la acumulación de expedientes derivada de la crisis económica. No hay personal suficiente en el Fogasa para atender todas las peticiones; siempre ha habido déficit de plantilla, pero ahora que han aumentado las empresas en quiebra se hace más necesario incrementar los trabajadores", explica Isabel Navarro, secretaria de Políticas Sindicales y Sector Público en UGT-Madrid. "La plantilla está absolutamente desbordada", añade.

El Ministerio de Empleo elude contestar a las quejas de los sindicatos y explicar los motivos del retraso que denuncian. En cualquier caso, reconocen que la crisis "ha significado que en varias unidades se haya venido acumulando un número excesivo de expedientes pendientes de tramitación. El problema afecta a muchos solicitantes". Para intentar desbloquear la situación, ha lanzado un plan de choque para intentar mitigar el volumen de expedientes sin resolver. "Los expedientes presentados antes de octubre de 2013 son objeto de un tratamiento preferente. Se ha encomendado a una empresa pública estatal (Tragsa) la realización de labores de apoyo para que los tiempos de trámite se acorten". Según fuentes del Fogasa, "con ello se ha logrado reducir el volumen pendiente". En cambio, los sindicatos aseguran lo contrario: "El caos se ha agravado", apunta Navarro.

Concentración frente al Fogasa

Los representantes de los trabajadores han convocado una concentración este jueves, a partir de las 12.00 horas, frente a la delegación del Fogasa en Madrid "para protestar por la acumulación de expedientes y el caos que perjudica gravemente a los trabajadores", explica UGT. "La plantilla, escasa y agotada, no puede seguir soportando la desproporcionada carga de trabajo. Es necesario tomar un conjunto de medidas estructurales que saquen al Fogasa de la situación de quiebra técnica en la que se encuentra", añaden en CC OO, que también participará en la protesta.

Marta Pérez, 37 años: "Ya se me han acabado los ahorros de tanto esperar"

Me quedé en la calle sin cobrar el último mes y medio ni indemnizaciónMarta se define como "una currante de pura cepa". Esta madrileña, de 37 años, asegura que su vida laboral "siempre ha sido estable". Pero actualmente está atravesando un bache: "Hasta el verano de 2010 trabajaba en una tienda de dependienta, pero los dueños del negocio se declararon insolventes, tenían muchas deudas y me quedé en la calle sin que me pagaran el último mes y medio de salario y la indemnización por el despido", recuerda Marta. Llevó el asunto a tribunales y, finalmente, resolvieron que el Fogasa le pagaría parte del dinero que le pertenecía. "Lo solicité al Fogasa a finales de 2012 y todavía estoy esperando a que me paguen. Ya me avisaron de que tardaban en pagar, pero no contaba con que se retrasaran más de un año. Hace poco llamé para ver cómo iba y no me dan ninguna esperanza: dicen que aún tardarán algo más", explica.

Con ese dinero que no acaba de llegar, Marta podría solucionar parte de sus apuros económicos: "Se me han acabado los ahorros de tanto esperar. He encontrado un trabajo, pero no me llega para los gastos. Tengo una hipoteca que estoy renegociando con el banco y he tenido que alquilar esa casa para poder pagar la deuda. Llevaba diez años viviendo en mi propia casa y ahora me ha tocado venir a vivir con mis padres". En definitiva, esta mujer espera que su caso "se resuelva pronto para tener el dinero". "Me lo gané con mi trabajo", concluye.

Consulta aquí más noticias de Madrid.