Dependencia
Una axuliar ayuda a una anciana. ARCHIVO

Cuidar a un dependiente requiere de mucha fortaleza mental, física y emocional. La persona en cuestión se va a enfrentar a situaciones que pueden llegar a perjudicar gravemente su salud física y psicológica. Es lo que se da en llamar “síndrome del cuidador”.

En España, más de 600.000 personas viven solas con algún grado de dependenciaHay más de 600.000 personas en España con algún grado de dependencia que viven solas en sus hogares. A causa de los recortes, son familiares quienes se ocupan de ellos en la mayoría de los casos y la Ley de Dependencia no contempla ayudas a la formación.

Todas estas personas tienen vocación de cuidadores pero carecen de las habilidades necesarias para ejercer en el día a día esta función. Lo asegura María Ángeles García Antón, trabajadora social y coordinadora del grupo de trabajo de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) que ha elaborado el "Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes”.

Estas son sus recomendaciones fundamentales:
Cuidarse para cuidar
Si el cuidador enferma la persona a su cargo se queda sin atención, por ello es fundamental seguir pautas como visitar de forma periódica al médico, evitar el aislamiento social, ya que es básico para encontrar apoyo ante las demandas diarias, pedir ayuda cuando es necesario y valorar la función de cuidador que se está ejerciendo.
Evitar la sobrecarga
Vigilar el sueño, la alimentación, mantener una actitud positiva, buscar información y prepararse ante el duelo por el familiar se encuentran entre las cuestiones básicas que también ayudan a evitar la posible sobrecarga.
Fomentar la autonomía del familiar
En cuestiones de higiene hay que saber qué puede y qué no puede realizar de forma autónoma la persona a la que se cuida y promover esta autonomía. Vestirse, comer o cuidar de su aseo repercuten en la autoestima del familiar y en su salud. Si el cuidador debe ocuparse de estas cuestiones, el manual le ayudará a saber cómo realizar cada una de ellas para facilitar la tarea.
Cuidar las posturas
El cuidador debe ser consciente en todo momento de la postura física que toma cada vez que realiza una tarea como movilizar a su familiar en la cama, pasarlo de la cama a una silla o ayudarle a caminar.
Estar atento a la alimentación
La falta de apetito o la pérdida de peso son indicios de que algo sucede y el cuidador debe saber reconocer estos indicadores para consultarlos con el médico. La dieta es fundamental para evitar que aparezcan trastornos como el estreñimiento y se deben seguir pautas al alimentar al dependiente como no hacerlo cuando está tumbado.
Desarrollar habilidades de comunicación
Existen cuestiones muy prácticas como evitar hablar con el mayor cuando está enfadado o cansado, saber reaccionar ante muestras de agresividad o actuar de forma adecuada ante posibles alucinaciones. El médico es una vez más el mejor aliado para poder tomar la actitud más adecuada a la situación por eso acudir a su consulta es clave.
Conocer la medicación y cómo conservarla
El cuidador cuenta con el apoyo de médicos y enfermeros para ayudarle y afrontará mejor las situaciones que se le presenten con el mayor si reúne toda la información necesaria para ello.
Manejar las caídas
Un hogar adaptado evitará muchos de los accidentes comunes y si además el cuidador sabe cómo movilizar al familiar cuando haya sido inevitable su caída, evitará lesiones propias y empeorar las existentes en el mayor.
Estar informado
Conocer las figuras jurídicas para ejercer la tutoría del mayor o cómo acceder a las ayudas administrativas son otra asignatura importante para el cuidador. En la página web de la SEGG podrá encontrar respuesta a muchas de estas cuestiones.
Controlar el uso de sujeciones físicas
Siempre hay que utilizarlas bajo prescripción médica y cuando fallan otros métodos. Deben emplearse el menor tiempo posible y dejar el mayor margen posible de movimiento para el mayor.

El manual se puede conseguir de forma gratuita en los centros de salud y centros de servicios sociales y se puede descargar en la web del Imserso.