Mohamed Larbi Ben Sellam.
El condenado por el 11-M Mohamed Larbi Ben Sellam. ARCHIVO

El marroquí Mohamed Larbi Ben Sellam, condenado a 9 años de cárcel por integrar una célula yihadista que cooperó con los autores del 11-M, saldrá este sábado de prisión al haber cumplido íntegramente la pena que le fue impuesta, han informado fuentes jurídicas.

La Sala de lo Penal de la AN ha dictado su licenciamiento definitivoLa sección segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha dictado el licenciamiento definitivo de Larbi Ben Sellam para que pueda abandonar  la prisión de Valdemoro (Madrid) en la que ha estado encarcelado tras su detención el 15 de junio de 2005 en la llamada Operación Sello contra el terrorismo islamista.

Para el 16 de marzo está también prevista la puesta en libertad del marroquí Rafá Zouhier, exconfidente de la Guardia Civil condenado a 10 años de cárcel por suministrar los explosivos de los atentados del 11-M, aunque podría ser expulsado a su país una vez excarcelado, tal y como propuso el tribunal en el auto en el que acordó su licenciamiento definitivo.

Presumiblemente, Ben Sellam correrá la misma suerte, ya que conforme al artículo 57 de la Ley de Extranjería, "constituirá causa de expulsión, previa tramitación del correspondiente expediente, que el extranjero haya sido condenado, dentro o fuera de España, por una conducta dolosa que constituya en nuestro país delito sancionado con pena privativa de libertad superior a un año, salvo que los antecedentes penales hubieran sido cancelados".

Las condenas del 11-M

La Audiencia Nacional condenó por el 11-M a 21 de los 29 acusados y después el Supremo ratificó sin grandes modificaciones las penas para 17 de ellos, absolvió a cuatro, y condenó a uno que había quedado sin cargos, el asturiano Antonio Toro, al que el alto tribunal le impuso cuatro años de prisión por tráfico de explosivos.

Las condenas más abultadas fueron para los marroquíes Jamal Zougam y a Otman El Gnaoui como autores de 191 asesinatos consumados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas, lo que representa un pena superior a los 42.000 años de cárcel.

También el exminero José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos con los que se perpetró la masacre, fue condenado a 34.715 años.