Sôber: "El caché ya no es lo que pides sino lo que vales"

  • El grupo de rock publica su séptimo disco, Letargo: "Hay que abandonar los miedos y tirar hacia delante".
  • "La gente está pidiendo entradas más baratas" señala la banda que confiesa no haberlas subido pese al IVA, y hacerse cargo ellos de la diferencia.
  • "A los que gobiernan no les interesa la gente que protesta y el rock es eso".
Sober publica su séptimo disco: 'Letargo'
Sober publica su séptimo disco: 'Letargo'
DAVID SIRVENT

Tras veinte años en la música haciendo rock y defendiéndolo ante su público fiel, esquivando varias trampas (no han sido pocas), Sôber sigue en pie: publica nuevo disco y su nombre es ya un buen aviso del retrato que pretenden: Letargo. Carlos Escobedo, Antonio Bernardini, Manu Reyes y Jorge Escobedo hablan sin temor a perder contrataciones públicas que seguramente no tienen. En esta entrevista (realizada antes de la gala de los Goya) dejan muy claro que pese a que el rock no es lo que más interesa potenciar en nuestro país ellos han logrado vivir de él.

¿Unos Sôber renovados en su nuevo disco Letargo?

Unos Sôber renovados musicalmente y también hemos dado una vuelta de tuerca a cómo elaborar un disco: hemos seleccionado 12 canciones de 25, incluso las uniones entre canción y canción están muy cuidadas. Es mucho más instrumental, todos hemos tenido más rienda suelta en nuestros instrumentos.

Elegir 12 de 25, ¿casi un divorcio?

Es que son como hijos y hay que decirles a muchos que no, que se quedan fuera. Pero creemos que las canciones que hemos dejado son las que plasman la evolución del grupo en estos dos años.

Y como grupo ¿cuesta ponerse de acuerdo?

Lo que más nos cuesta es decidir qué tocaremos en los directos, porque cada uno tiene una sensibilidad diferente a la hora de tocar.

Hablando de directos, ¿qué cambio notan en el público desde que empezó la crisis?

La gente está pidiendo entradas más baratas. Hay zonas donde se da por hecho que las entradas son más baratas (Levante, Andalucía) o más caras (Madrid, Barcelona). Y en cuanto a la gente que va a los conciertos, la crisis está afectando: entra mucha menos gente, pero los que llenan salas son los que sobreviven, y nosotros no nos podemos quejar. Hoy en día es ya una frase generalizada: el caché no es lo que pides sino lo que vales. La gente que metes en una sala es tu caché, antes se pagaban unas cifras estratosféricas.

Quizá la parte buena es que el nivel de exigencia es mayor…

Sí, hay poco dinero y hay que elegir, y la gente elige lo mejor. Por eso trabajamos tanto la escenografía y el show, para que la gente recuerde nuestros conciertos como algo grande y no como uno más.

¿No ha sido esa su línea siempre?

Sí, a Sôber no nos han regalado nada. Cuesta mucho llegar y más mantenerse. Estamos flipando con sacar disco en este momento. Te sientes muy privilegiado y muy consciente de que lo que sucede a tu alrededor.

La gente del cine se queja, ¿y ustedes, se quejan menos o es que no se les oye tanto?

Es que la gente del cine siempre se ha quejado, y eso que son los únicos que tienen subvenciones con el Ministerio de Cultura, y encima se quejan…, y nos parece muy injusto. Aunque también es verdad que la música depende de sí misma y el actor de una producción, el músico puede hacerlo solo. Tiene menos recursos, es más complicado.

¿Por qué no protestan más?

Somos más currantes, de esto no podemos hacerlo pues vamos a inventarnos otra cosa. El mundo del rock por eso se reinventa y vuelve a las salas que es el origen del rock. Hay saturación de festivales, se tocaba de cualquier manera, 50 minutos, con un sonido cutre… Se suspendieron varios el año pasado, la gente está diciendo que no quiere eso.

¿Desidia de este país por la cultura?

Sí, en general. Y la subida del IVA ha sido la puntilla. Nosotros hemos dicho: que no se suban las entradas que ya lo soportamos nosotros.

¿Y eso cómo se lleva?

Fatal. Porque hay veces que ese 10% es el beneficio de un bolo así que si no meto a 500 personas estoy perdiendo dinero.

¿Si unimos que los discos tampoco se venden mucho cuál es el balance?

Que es una manera de cargarse un sector. A los que están gobernando ahora mismo tampoco les interesa mucho la gente que esté protestando y dando caña, y el mundo del rock siempre estamos protestando y el rock es una cultura y una forma de vida. Siempre hay grupos de rock. Y siempre salen. Nuestra manera de protestar es seguir haciendo lo que nos gusta, que es hacer música.

¿En España el propio rock se carga al rock? Lo dijeron ustedes hace unos años…

Sí, seguimos pensando eso, porque no hay compañerismo y nos vemos como competencia. Y tenemos una SGAE que es donde se supone que deberíamos estar todo agrupados y…  ya sabes lo que hemos visto. Hay otros sectores, que se agrupan y manejan precios, pero nosotros tenemos un punto de rivalidad que no ayuda. Y los medios tampoco ayudan, dan prioridad a ciertas bandas y eso no ayuda…

¿Sienten que los medios no están de verdad atentos a la cultura?      

Es que ves fenómenos musicales en España que dan vergüenza ajena y el mismo periodista que lo escribe siente esa vergüenza pero lo tiene que escribir. ¿Por qué? Porque es un fenómeno social. Un grupo que llena el Palacio de Deportes de niñas enajenadas tienes que darlo, eso es así. Tienes que vivir con ello. Y nosotros somos muy afortunados, nos dan cabida los medios. Somos afortunados.

Ni siquiera en su silencio ha salido un Sôber nuevo…

El público es muy exigente y en estos tiempos más. Quieren originalidad. Estamos en el momento del indie, algunos están muy bien y otros no valen para nada, y los medios se centran ahí… Pero ¿sabes que Extremoduro está llenando dos días seguidos el Palacio de los Deportes sin poner un cartel, y me estás vendiendo que Vetusta Morla llena La Riviera? No lo decimos como protesta, sólo que se le diera importancia a otras bandas que llevan mucho tiempo y que pasan inadvertidas a los medios.

Dice que el público es exigente, pero ¿les parece que el sector del entretenimiento así lo cree?

Pones la tele y es inviable verla. La gente joven por eso eligen en el móvil o en el ordenador lo que quieren ver. No me des 8 horas de Jorge Javier Vázquez, dame una.

La tele…, ¿qué les parecen los programas…?

¿Qué programas? Si no hay programas musicales…

¿La Voz, por ejemplo?

La gente no sabe lo que es La Voz. Es un programa para promocionar a los coach. No está pensado para quien va a ganar, sino para promocionar a los coach. Y para aborregar a quienes lo están viendo. Se relanzan las carreras de unos artistas ya consagrados, y todos eran de la misma discográfica.

¿Aceptarían ser parte de un programa así?

No. Sin duda: no. Claramente no.

Pese a todo lo negativo que hay y que estamos comentando, hay cierta mirada positiva en el videoclip de Blancanieve

Queríamos comentar esta parte negativa de la sociedad, el precipicio y a mitad del videoclip el sol sale y las sonrisas y saltos de rabia, si nos dejamos la sociedad está aletargada. Es la forma de mostrar que hay posibilidad de cambio.

Dar la vuelta a este letargo con el que han bautizado su disco, y en el que dicen: Cerraré puertas y ventanas para nunca volver a entrar… ¿Ha llegado el momento de hacer frente?

Los miedos personales hay que dejarlos encerrados y tirar hacia delante. Todos tenemos miedos y más ahora, el miedo que me están metiendo además. Ya lo traes de serie pero encima te meten más.

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