El proyecto para distribuir desfibriladores portátiles en las farmacias salva la primera vida

  • Barcelona quiere ser la primera gran ciudad cardioprotegida del mundo.
  • En diciembre, empezaron a repartirse estos dispositivos en 30 farmacias.
  • El de la Estación de Sants permitió salvar la vida a un viajero de Cercanías que sufrió un infarto agudo de miocardio.
Vestíbulo de la estación de Sants de Barcelona.
Vestíbulo de la estación de Sants de Barcelona.
JOSEP RAMON TORNÉ / ACN

Un viajero de Cercanías de Barcelona salvó la vida tras sufrir un infarto agudo de miocardio gracias al desfibrilador portátil instalado en la farmacia de la Estación de Sants. El hombre, de 69 años, se encuentra estabilizado en el Hospital Clínic, adónde fue evacuado por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), según ha informado este martes la Asociación Barcelona Salud (ABS).

La de este pasajero es la primera vida salvada gracias al proyecto Barcelona, ciudad cardioprotegida, cuyo objetivo es que todas las farmacias dispongan de desfibriladores para utilizarlos en estos casos. Por ahora, una treintena de farmacias cuentan con uno de estos dispositivos y su número irá en aumento hasta 2016, cuando finalizarán la fase de implantación.

La iniciativa está impulsada por la ABS, fundada por 25 médicos, investigadores y farmacéuticos, y se desarrolla con la Asociación de Farmacias de Barcelona —que agrupa más de mil farmacias de la ciudad y la provincia—, y en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad, la Consejería de Salud y el Colegio de Farmacéuticos de la capital catalana. Además, cuenta con el patrocinio de una farmacéutica y una aseguradora.

La muerte súbita cardiaca causa 400.000 fallecimientos al año en los países de la Unión Europea. De éstas, un 10% se producen en Cataluña y puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad. Las posibilidades de sobrevivir se reducen un 10% por cada minuto que pasa desde que se produce el episodio cardiaco.

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