Tinamou Egg
El único de los 16 huevos que se conserva de los que recogió Charles Drawin durante sus cinco años de viaje en el Beagle (1831-1836). Este ejemplar lo rompió el propio Darwin al intentar embalarlo en una caja demasiado chica © University Museum of Zoology, Cambridge

Los ocho museos de la venerable Universidad de Cambridge, fundada en 1209 —es la segunda en antigüedad del Reino Unido tras Oxford, su rival tradicional— almacenan cinco millones de objetos que van de lo minúsculo a lo majestuoso. La mayoría no está a la vista del público por falta de espacio o porque se consideran de menor importancia. La universidad ha elegido una selección de los objetos más sorprendentes de las colecciones para exhibirlos por primera vez bajo un mismo techo.

Discoveries: Art, Science and Exploration from the University of Cambridge Museums (Descubrimientos: arte, ciencia y exploración en los museos de la Universidad de Cambrige) es una exposición singular desde el planteamiento. El responsable de la selección —Nick Thomas, director del Museo de Arqueología y Antropología— explica que los desafíos de exposición "responden a la noción misma de la palabra descubrimiento", mostrando objetos de hace milenios hasta obras de arte popular o artefactos científicos de última generación. Se trata de reunir piezas basadas "en la imaginación y el conocimiento" para disfrutar del simple "placer de mirar" y comprener "el poder de los objetos para engrendar maravillas".

"Interiores atmosféricos"

La muestra, que se exhibe desde el 31 de enero hasta el 27 de abril en el Two Temple Place de Londres, una espléndida mansión victoriana neogótica restaurada [PDF con fotos e historia del lugar] que abre de nuevo al público con la exposición, prima el asombro sobre la belleza y la singularidad sobre el éxito o el conocimiento masivo. Los organizadores quieren que Discoveries transforme los "interiores atmosféricos" del edificio en inmensos "gabinetes de curiosidades".

Darwin intentó embalar el huevo en una caja demasiado pequeña Entre los centenares de objetos que han salido de Cambridge para la ocasión hay el fósil de un ictiosaurio, obras de arte clásicas como una copia del Hermes de Praxiteles, escultura inuit contemporánea, el único huevo superviviente de los 16 que Darwin trajo tras su viaje de cinco años en el Beagle —es el llamado Huevo Tinamou y la cáscara está rota porque el naturalista intentó embalarlo en una caja demasiado pequeña—, un raro esqueleto de dodo y un instrumento digital que busca partículas subatómicas bajo la capa de hielo de la Antártida. Una amplia selección de las piezas que se exhiben puede ser encontrada, clasificada por categorías y con textos explicativos (sólo en inglés) en la página web de la muestra.

"Doble o múltiple vida"

El contenido de esta sorpredente colección heterogénea sólo en apariencia, está situado en los límites del conocimiento y el pensamiento visionario, en la intersección entre el arte y la ciencia. Discoveries "lleva una doble o múltiple vida", añade Thomas. "No se trata sólo de piezas de museo que abarcan milenios, sino también de objetos vivos utilizados para la enseñanza y la investigación que han cambiado nuestra comprensión del mundo y continuarán haciéndolo en formas que aún no podemos imaginar. La exposición nos invita a pensar en la idea y el significado de descubrimiento, no sólo desde una perspectiva científica o artística, sino cotidiana: descubrimientos que se transmiten de generación en generación y se renuevan continuamente".

Son ricas en cantidad, pero también son ricas por lo inusual y extravagante El contenido heterodoxo "sólo podía venir de Cambridge", asegura el coordinador. "Nuestras colecciones son excepcionalmente ricas en cantidad, pero también son ricas por lo inusual y extravagante. Durante más de doscientos años, nuestros museos han acumulado todo tipo imaginable de artefactos, obras de arte, dispositivos y muestras, por eso Discoveries nos lleva de Darwin al ADN, del Capitán Scott a la exploración del espacio".

Adaptando Newton a la Biblia

Otros objetos curiosos que se pueden observar son los grabados del siglo XIX de la secta de los Muggletonian, que elaboraron un complejo sistema cartográfico para adaptar las leyes de Newton a la Biblia; la Clasificación de Aves de Hugh Edwin Strickland, redactada 16 años antes de El origen de las especies; las mariposas reales utilizados por Reginald Punnett para la obra El mimetismo en las mariposas que ayudó a allanar el camino para la genética moderna; una escultura de bronce de un león de 800 años antes de nuestra era encontrado en Yemen , y las acuarelas de Edward Wilson, el científico educado en Cambridge que acompañado a Scott en su expedición antártica y murió más tarde junto a él en la malograda expedición de 1912.