José Luis Peñas: "El PP sabía lo de la Gürtel, y no fue a la Policía, Rajoy miró para otro lado"

  • El exconcejal que grabó durante dos años a Correa y desenmascaró la trama Gürtel hace balance con 20minutos cinco años después de las primeras detenciones.
  • Asegura que tiene la conciencia tranquila e hizo todo que tenía que hacer, a pesar de los obstáculos: "He corrido con mi hijo pequeño porque nos escupían".
  • Teme que muchos "intocables" saldrán de la instrucción judicial sin un rasguño: "Mucha de la gente que estaba detrás nunca será juzgada".
  • "Solo siento desprecio por ellos, no se merecen ningún respeto", señala cuando piensa que tendrá que sentarse junto a Correa y otros imputados en el juicio,
  • Cronología del caso Gürtel.
José Luis Peñas
José Luis Peñas
Jorge Paris

José Luis Peñas, a punto de cumplir los 50 años, lo tiene muy claro: “Volvería a hacer lo que hice. Sin dudarlo”. Lo que hizo fue grabar durante dos años a Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel, para recabar las pruebas suficientes del engranaje de corrupción que estaba viviendo. Con muchos minutos de conversaciones grabadas clandestinamente y la memoria muy fresca se presentó el 6 de noviembre de 2007 en el complejo policial de Canillas, la sede central de la Policía Nacional de Madrid. Peñas era entonces un desconocido para la opinión pública, un exconcejal del PP en el Ayuntamiento de Majadahonda, pero todo lo que contó a los agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) provocó el primer temblor del terremoto que vino después: una de las mayores tramas de corrupción de la democracia española.

El 6 de febrero se cumplen cinco años de las primeras detenciones de la trama Gürtel . Hoy, un lustro después, el caso tiene ya cerca de 200 imputados y 700.000 folios de instrucción. La Audiencia Nacional tiene abiertas una pieza principal y una separada con los papeles de Bárcenas. En Valencia hay otras seis piezas. Mientras, Peñas sigue con su vida, yendo a trabajar en bicicleta al centro cultural municipal de Aravaca, donde es jefe de ordenanzas. Irónico, asegura que la corrupción no le abandona, ahora con otro episodio que le ha enseñado cómo la banca rescatada con dinero público prefiere dar negocio a los llamados fondos buitre antes que a las familias. Pero esta es otra historia.

¿Qué estaba haciendo exactamente el 6 de febrero de 2009?

Lo recuerdo perfectamente. Me llamó mi abogado a mi trabajo y me dijo Pepe, ha empezado, No caía, no sabía a qué se refería en ese momento. La Policía ha entrado en el Ayuntamiento de Boadilla. Hay una operación en marcha contra la corrupción. Y es la tuya Pepe, es la tuya, me dijo. Me refugié en un despachito que tenemos donde trabajo y me puse a llorar un momento. Luego el día fue muy largo, con muchas llamadas y llamadas. Lo que pasa es que yo creía, iluso de mí, que era el fin del martirio que había vivido y fue el principio de otro martirio.

¿Por qué lo hizo?

No elucubras todo lo que te va a suponer, porque si lo piensas no lo haces. No vislumbras las dificultades. Tomas una decisión. Me di cuenta de cómo era esa gente. Tenía dos opciones: me podía haber quedado en mi casa o intento recopilar todas las pruebas para ver todo lo que ha pasado en mi pueblo y en Madrid. No vislumbras lo que te va a suceder, que va a ser una decisión que va a acarrear problemas.

¿Lo consultó con su familia?

Se lo pregunté a mi mujer. Me dijo que si era como yo lo estaba contando, que eran una mafia, que se estaban aprovechando del dinero público, no solo que debía hacerlo sino que tenía el deber de hacerlo.

¿Cómo grababa las conversaciones?

Cogí una grabadora muy rústica al principio, era una memoria USB del año 2000, una cosa muy pequeña y sencilla. Era para escuchar música, de 254 megas, te puedes imaginar. Pero vi que tenía funciones de grabación. Perdí muchas grabaciones porque era muy complicada. Luego a los cinco meses me compré una grabadora mejor. Lo que entregué fueron una 18 horas, pero grabé mucho más.

¿Dónde están esas otras grabaciones?

Algunas se perdieron y otras no las entregué. Algunas no tenían valor y otras las destruí. Trataban de temas demasiado graves y no tuve el valor suficiente para guardarlas en mi casa con mi mujer y mis hijos pequeños. No hay cinta y no hay recuerdos. [Fuera de la grabación Peñas da algún detalle de lo que destruyó, sin meterse en profundidad en los asuntos muy turbios que prefirió obviar].

Usted no es un espía, no se dedica a eso. ¿Cómo de tensos eran los momentos en los que grababa?

Son momentos delicados. Había que estar cerca de Correa y compañía, en mesas redondas, juntos en despachos, en sillas continuas. Era tremendo, llegaba a mi casa como si hubiera corrido un maratón. Qué tensión, por si me tocaban y notaban el bulto, por si hacía algún ruido la grabadora. Sobre todo de una persona como yo, aunque han llegado a decir que era del CNI. Hice las cosas con sentido común, pero era muy complicado. Nadie me había dicho antes cómo se hacía esto. Lo hice lo mejor que pude con la finalidad que tenía: entregarlo a la Policía. Pero lo pude hacer porque ellos tenían un halo de impunidad. Ellos creían que no hacían nada malo, que era "business". Pensaban que ellos como mucho un pequeño delito fiscal, cómo han declarado, como si eso no fuera delito. Tenían esa percepción.

¿Cómo conoció a Correa?

Lo conocí personalmente el día antes de mi boda en Ponferrada (León), en junio de 2001. Yo trabajaba como su mujer en el Ayuntamiento de Majadahonda y el entonces alcalde me sugirió que le invitara. Pero en el partido le conocía todo el mundo. El acalde Guillermo Ortega [también imputado en la trama] me animó. Ahora es muy fácil decirme cómo no te diste cuentas antes de la gente con la que estabas. Pero es que antes Correa era el padrino de la boda de Alejandro Agag. Hombro con hombro con el presidente. Cenaba con Bárcenas todas las semanas, con Aznar cada dos o tres meses, con Agag iba de vacaciones en su barco. ¿Quién era Correa? Como ibas a pensar que era un chorizo. No lo piensas, era un tío multimillonario.

José Luis Peñas.¿Cómo se da cuenta entonces uno que Correa era un chorizo?
Ese día llega no porque lo veas, sino porque lo dice él. Estaba teniendo una conversación con Benjamin Vasco (exdiputado del PP en la Asamblea de Madrid, también imputado] y este le amenazaba con que no salía la operación de Arganda del Rey si no le daba sus 300 millones de pesetas. Y yo lo oí por teléfono. Me di cuenta de quién era esa gente. Untar y repartir. Hasta que no lo dicen ellos no lo ves, es muy complicado. Ten en cuenta que a Correa le llevaba las cuentas Ramón Blanco Balin [también imputado], que estuvo en el mismo pupitre de Aznar, que escribieron un libro juntos, presidente de Repsol Internacional. Cómo lo vas a pensar. Ahora desde fuera se ve de otra manera. Son gente muy poderosa. Se diluye mucho la raya entre lo legal y lo ilegal, las amistades y el cohecho. Ellos no son tontos, pero me lo dijeron ellos.

Pero trabajar con él codo con codo da otra perspectiva.

A mi echaron del PP al grupo mixto y empiezo a tener relación con Correa a través de su mujer. Yo entré en política con 39 años. Era funcionario, tenía mi casa y mi familia. Yo no estoy en política desde joven chupando del bote. Yo me incorporé para servir, no para servirme. Montamos un partido en Majadahonda y al principio bien, pero cuando tienes un trato más íntimo con él se delata. Habla con esa impunidad.

¿Cuándo fue la última vez que le vio?

El último día que le vi fue el día de la grabación de los 1.000 millones de Bárcenas, en diciembre de 2007. Habíamos terminado con el partido de Majadahonda en mayo de 2007. No nos volvimos a llamar porque no sacamos nada. Pasa el verano y yo en noviembre presento la denuncia. En diciembre me llama y me cago. Seis meses sin llamarme y al mes de poner la denuncia me llama, me hizo pensar porque tenía muchas amistades en la Policía. Pensé que se había enterado. Y con dos cojones fui a la reunión de la calle Serrano 40 [una de las sedes de las empresas de Correa] con la grabadora. En un cuarto piso. Ese día fue muy duro. Me hicieron esperar una hora, pensé aquí me quedo solo y viene un matón y me pega un tiro. Luego estuvimos tres horas hablando. Salió el tema de la Formula 1, muchos temas de Boadilla y los 1.000 millones de Bárcenas.

¿Y qué quería exactamente de usted?

Me quería ver porque la Comunidad de Madrid le debía dos millones de euros. Yo soy abogado y quería mi ayuda. A mí me faltaba una asignatura y se lo dije. Me contestó que ya me llamaría. Y luego me llamó en enero de 2008 para proponerme trabajar en la Feria de Valencia, como su gente de la empresa Orange Market en la Feria, porque allí tenían muchos negocios. Le dije que no, ya había puesto la denuncia. No he vuelto a hablar con él.

¿Cómo definiría a Correa?

Era una persona con muchos complejos, envidias, hubiera pagado por tener una familia en condiciones, estructurada, por tener una carrera, por tener una educación, algo que soterraba con el dinero, la soberbia y la mala educación. Era un hombre básicamente acomplejado. Hablaba de 'business', dinero, putas y fútbol.

Después de Correa, ¿quién eran los principales protagonistas de la trama?

Pablo Crespo era un adlátere. Correa lo tenía por lástima. Al final Correa echaba pestes de él. Pablo Crespo era otra persona acomplejada, que decía que era banquero, como mucho bancario por trabajar en una sucursal. 'El bigotes' le daba mil vueltas. Ramón Blanco era el listo, ahora tiene un poder enorme en este país. Se habla poco de él. La prensa no puede entrar en ciertos negocios de este hombre con empresas poderosas. Era el asesor personal del dueño del Corte Inglés. Era el blanqueador de la trama y entraba en los negocios, como la gasolinera en Panamá o los locales en Boadilla.

¿Ha recibido amenazas?

Muchas. No tengo que ocultarme de nada, son otros. A mi mujer la persiguieron, la siguieron una noche y la echaron de la carretera. A las cinco de la mañana me llamaron para decirme que la próxima vez mi mujer iba a caer de un sitio más alto aunque estuvieran los niños dentro del coche. Yo no quería protección. Hablé con los policías. No sé si lo investigaron. No puse una denuncia formal, solo hablé en persona con los policías. Y en Majadahonda ha habido división de opiniones, unos se acordaban de mi madre y otros de mi padre. Yo he tenido que salir corriendo con mi hijo de dos años en brazos porque me estaban insultando y escupiendo. La gente es como es. Le ha costado entender que no era un cosa mía, una venganza. Con el tema de Bárcenas la gente ha cambiado la perspectiva. Ha visto que les han robado a todos. La gente se ha dado cuenta que el que nos trinca el dinero nos los quita a todos.

¿Y cómo lo lleva en el trabajo?, Denunciar la Gürtel ¿le ha traído problemas?

Nunca he tenido amenazas ni problemas en el trabajo. Mis compañeros son lo mejor que he descubierto en estos cinco años.

La 'Gürtel' es inacabable. ¿Qué más nos queda por saber?

Yo entregué la punta del iceberg. Yo no conocía muchas cosas que luego han salido. Todo está relacionado. El juez tendrá ahora que decir hasta aquí o seguir investigando. Será el cuento de nunca acabar, sabiendo que una buena parte de la gente importante que estaba detrás de Gürtel nunca será juzgada.

¿Hay implicados que son intocables?

Por intocables y porque seguramente hay gente que lo hace muy bien y no sale en ningún sitio, pero básicamente por intocables.

¿Supo que había sobresueldos en el PP?

Lo que había eran faxes al Ayuntamiento de Majadahonda de la dirección regional o la nacional para ayudar a determinadas empresas que habían ayudado a su vez en la campaña del partido. Nunca tuve constancia de los sobresueldos, solo cuando lo dijo Correa de la etapa de Álvarez-Cascos. Blanco y en botella. En esas líneas de investigación la Policía está llegando ahora a todos los paraísos fiscales del mundo. Todo el PP es un partido de corruptos y sus dirigentes tienen un cara de hormigón. Pero al PP le da igual.

¿Cómo cree que ha reaccionado el PP al caso Gürtel?

¡Si lo sabían todo! ¿Cómo han reaccionado? Porque nadie fue a la Policía. Solo yo, una mierda de concejal de una mierda de pueblo. ¿Solo soy yo el que sabe esto?, ¿de verdad?. Porque a Rajoy le avisan en su despacho de que Correa está haciendo chanchullos en Arganda delante de Esperanza Aguirre y el propio Bárcenas. ¿Qué hizo Rajoy?, según él echarle de Génova. ¿Es lo que tiene que hacer? Tenía la obligación penal de haberle denunciado. Miró para otro lado. Todo es mentira salvo alguna cosa, eso te lo dice todo. Repito, un mierda de concejal es el que sabe todo esto, o es el único que tiene moral para denunciarlo y el resto se calla. El que se mueva no sale en la foto. Simplemente es eso. Así funcionan los partidos.

¿Cree que Bárcenas miente en sus papeles?

Bárcenas no miente, creo que todo lo que tiene se está demostrando que es verdad. Para qué va a inflar o mentir. Es la verdad del PP de estos años. El trinque y el unte. Pero los imputados van a proteger al partido. Todos tienen hijos y todos tienen dinero en algún sitio. Todos tienen algo por lo que callar.

Le veo algo pesimista

Tenemos un sistema económico financiero liberal que permite que por medio de testaferros tengas miles y miles de millones en el extranjero. ¡Si permitimos que los ricos paguen un 1% por la Sicav, que es un robo! Teniendo dinero tienes todos los mecanismos porque el sistema te lo permite. Si te dijeran que no puedes hacer negocios con empresas que tengan un testaferro en un paraíso fiscal.... O que cambian el color de los billetes de 500 euros, que hay que cambiarlos en los bancos nacionales en 20 días. ¿Cuánto dinero afloraría? Los políticos están para lo que están, para proteger a los ricos y a los poderosos, y en otros casos a las religiones.

¿Confía en el juez Ruz?

Debemos confiar. No nos queda otra. Yo he declarado ante Garzón y Pedreira (los dos instructores anteriores). Con Ruz no he declarado. Aún no me ha llamado. Hemos entregado las grabadoras pero no hemos hablado con él. Le vi en mi trabajo. Fue a hacer una historia a la oficina de atención al ciudadano. Le saludé y me presenté. Aquí disfrutando de los miles de millones de euros que he robado, en mi trabajo de 1.400 euros al mes, señor juez. Eso le dije. Se sonrió. Quiero, tengo y me gustaría confiar en él.

¿Cuándo cree que acabará la instrucción? Puso la primera denuncia en 2007

Ahora han llegado 30 comisiones rogatorias, 4.000 documentos. Dependiendo hasta dónde pueda y quiera llegar.

Cuando empiece el juicio tendrá que sentarse junto a ellos

No sé si para eso está alguien preparado. Lo más difícil ya lo he hecho, que era grabar. Solo siento desprecio por ellos, incluso por los gerifaltes de este país. No me merecen ningún respeto, ninguno de ellos.

¿Ha merecido la pena?

El día que saltó todo ya había merecido la pena. Ese día, en ese momento que me refugié llorando media hora fue como una liberación y supe que había hecho lo correcto. No sé dónde llegará todo, pero ese día hice lo correcto. Gürtel es para toda España y para mí más que un juicio. Es un cambio de tendencia. La gente ha visto cómo nos sueltan las migajas y se quedan con la hogaza. Gürtel es como un cometa que ha arrastrado. La gente ha sido más crítica.

¿Ya no tiene fe en la política?

Soy un ateo político. Y en todos los sentidos. Hay un cáncer que se llama partidos políticos. Nadie puede abstraerse de la política, somos individuos sociales, como decía Aristóteles. Pero los partidos están por encima de las naciones y de las personas. Antes había emperadores y reyes. Ahora hay políticos. Fíjate en la última noticia de que los 20 españolas más ricos igualan los ingresos de los nueve millones más pobres. La Constitución española habla de la repartición de la riqueza, ¿verdad?. Los políticos van a lo que les interesa. Política sí, partidos políticos no. Secuestran la voluntad popular durante cuatro años.

Por cierto, ¿Le siguen llegando las multas de tráfico de la mujer de Correa?

Claro. Me siguen llegando. Con el problema añadido de que ahora me voy de mi casa y he tenido que contratar un servicio de desvío del correo a mi nuevo domicilio: 60 euros he tenido que pagar. Ellos siguen viviendo en sus áticos de lujos en Sotogrande (Cádiz) y su casa de La Finca (Pozuelo). Ahora la señora de Bárcenas tiene cuentas en Suiza y necesita 5.000 euros al mes para vivir. ¿Qué abogados tienen?, muy caros. Siguen con su tren de vida. Una cosa es que un reo tenga sus derechos y otra que sigan cometiendo irregularidades continuamente. Yo llego a final de mes muy jodido.

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