El expresidente de la Autoridad Portuaria de Avilés y expatrono de la Fundación Niemeyer, Manuel Docampo Guerra, ha rehusado este martes contestar a su las preguntas de los diputados de la Comisión que investiga la gestión de la Fundación Niemeyer relativas a su papel en el Patronato. "No voy a contestar, estoy citado aquí en calidad de antiguo Presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés" ha dicho.

Docampo asistió a las reuniones del Patronato en el periodo 2007-2011. El 4 de junio presentó su dimisión como patrono. En este punto sí ha explicado que lo hizo porque se iba a reducir el número de representantes de la Autoridad Portuaria, pasando de dos a uno, y porque entendía que era mejor que se quedase otra persona para captar más patronos.

Pero no ha querido hablar más sobre su etapa en el Patronato, a pesar de las preguntas de los diputados, ni siquiera si había aprobado junto al resto de patronos las cuentas o no. "No le voy a responder", ha insistido.

Previamente sí quiso hacer una amplia exposición inicial ceñida a su papel como presidente de la Autoridad Portuaria, socio fundador de la Fundación Niemeyer. Ha indicado que el Puerto no dio subvenciones al Niemeyer, sino que hizo "aportaciones", que no están sujetas a la ley de subvenciones.

Ha insistido en que todas las decisiones que se tomaron en la Autoridad Portuaria con relación al Niemeyer se realizaron por unanimidad en el seno de un Consejo de Administración en el que están incluidos representantes de patronal, sindicatos, patronal, o partidos políticos como PSOE, IU y PP. Pero allí también había personas que luego estuvieron en el partido político de Foro, como Luis de la Vallina, que actuaba como abogado del Estado.

La Autoridad Portuaria acordó en 2007 ceder gratuitamente al Principado, para la construcción del Niemeyer, 28.000 metros cuadrados por un periodo de 35 años. En 2010 se cerró la desafectación. En aquel tiempo ese terreno estaba valorado en 2,7 millones de euros.

Además, la Autoridad Portuaria aprobó en época de Docampo 550.000 euros de aportación dineraria, y otros 840.000 euros en inversiones portuarias vinculadas al centro de cultura. "Fue un ejemplo de colaboración puerto-ciudad que no deberían enturbiar", le ha dicho a la comisión.

Cuando terminó su intervención inicial se emocionó y dijo que esas eran probablemente sus últimas palabras públicas. "Mi situación familiar no es nada halagüeña", manifestó. Rogó a los diputados que no le hicieran preguntas y les pidió "condescendencia". "Probablemente deje mal a alguien y no quiero", ha manifestado.

Consulta aquí más noticias de Asturias.