La Policía Nacional, en colaboración con Europol, ha desarticulado la mayor red de falsificación y distribución de billetes falsos de España y una de las más importantes de Europa, y ha detenido a su principal responsable, que fabricaba falsificaciones por 2.500 euros al día.

Según ha informado la Policía, el centro de operaciones de la red se ubicaba en un chalé de Bargas (Toledo) donde el cerebro de la trama, de 60 años, autodidacta y experto en artes gráficas, realizaba las falsificaciones con la ayuda de su mujer, que también ha sido detenida. Llegó a manufacturar un horno especial para el secado artesanal de las falsificaciones. Otros tres encargados de distribuir la mercancía han sido detenidos en Jaén.

Además de billetes de 50 euros de una gran calidad, era capaz de imitar billetes de 100 dólares y documentos de identidad de varios países europeos. Sus falsificaciones estaban catalogadas entre las 10 primeras de mejor calidad de Europa.

Durante 2013, la Policía Nacional detuvo a 99 personas por falsificación de moneda Esta operación comenzó a mediados de 2013, cuando agentes de la Policía detectaron una falsificación del billete de 50 euros de muy buena calidad, que se distribuía en toda España y que fue considerada peligrosa por el Banco de España y catalogada como la más importante fabricada en España y entre las 10 primeras a nivel europeo.

A partir de esos indicios, agentes de la Brigada de Investigación del Banco de España, de la UDYCO Costa del Sol y de la UDEV de Jaén iniciaron una investigación sobre esta red, una de cuyas ramas podría estar asentada en Málaga.

El investigado mantenía el contacto con individuos con antecedentes policiales, todos ellos relacionados con la distribución de billetes falsos, que realizaban frecuentes viajes hasta la localidad malagueña de Mijas, para recibir la mercancía falsificada y distribuirla por todo el país y especialmente en Jaén, otras provincias andaluzas, País Vasco y Madrid.

Los agentes lograron averiguar que el falsificador contactaba con empresas especializadas en la venta de material informático para profesionales y que adquiría abundante mercancía como impresoras, software y equipos informáticos de gran precisión.

Posteriormente, el investigado trasladó su residencia desde Mijas hasta Toledo. Allí ha sido localizado, en el centro de operaciones de la red, un chalé de la localidad de Bargas que ocultaba todo un laboratorio para la impresión de billetes falsos, compuesto por más de 15 impresoras, plastificadoras, planchas metálicas, negativos, tintas, prensas y máquinas de termo-impresión, entre otros dispositivos.

Además, los investigadores se han incautado en el chalé de cerca de 15.000 euros y 90.000 dólares todos ellos falsos y 16.000 euros de curso legal en efectivo.

Durante 2013, la Policía Nacional detuvo a 99 personas por falsificación de moneda e intervino más de 1,73 millones de euros, 7,2 millones de dólares y 3,2 millones de pesos colombianos falsos.

Recomendaciones

Coincidiendo con esta operación, la Policía ha recordado que los billetes de euro incorporan medidas de seguridad muy avanzadas, lo que les convierte en una de las monedas más seguras. El papel del billete está hecho de fibra pura de algodón, lo que le confiere una textura firme y con carteo -resistente y áspera al tacto-.

Así, para poder apreciar las diferencias entre un billete legítimo y uno falso, recomiendo "mirar, girar y tocar": mirar el motivo de coincidencia, el holograma presente en los distintos billetes, la marca al agua y el hilo de seguridad; tocar la impresión en relieve del Banco Central Europeo, el motivo arquitectónico y la leyenda y girar para comprobar el holograma, la banda iridiscente y la tinta.

Y es que el detenido, ha explicado Cabezas, trabajaba por encargo y con un trato personal. Primero desde un domicilio en Mijas (Málaga) que abandonó a mediados del pasado año para instalarse con toda su fábrica en Bargas (Toledo), una mudanza motivada porque sintió que "demasiada gente" acudía hasta su fábrica.

"No se fiaba de nadie. El primer domicilio lo tenía un poco quemado y por eso se muda a una urbanización desierta donde puede hasta trabajar de noche sin levantar sospechas", ha explicado Cabezas. Solo cuatro o cinco personas visitaban su taller. Por un pedido de 6.000 euros falsos -siempre en billetes de 50- cobraba el 10%, 600 euros verdaderos.

Una vez adquirida la moneda falsa, estos compradores volvían a vender los billetes a otros Una vez adquirida la moneda falsa, estos compradores volvían a vender los billetes a otros que la Policía estima que pueden ser alrededor de 25 personas, que ya se encargaban de introducirlos en el curso legal, sobre todo en mercadillos donde no es frecuente comprobar la autenticidad del dinero. En su casa, concretamente en el garaje, el detenido, experto en artes gráficas, llegó a fabricar un horno especial artesanal para secar los billetes de 50 euros y también de 100 dólares, que serán enviados a EE UU para analizarlos.

Impresoras, plastificadoras, planchas metálicas, negativos, tintas, prensas y máquinas de termoimpresión eran sus herramientas de trabajo, ahora en poder de la Policía como 15.000 euros y 90.000 dólares falsos, así como 16.000 euros legales. Y aunque el euro es uno de los billetes más seguros y las falsificaciones siempre tienen algún fallo y no son cien por cien perfectas, la Policía aconseja seguir la regla de "mirar, girar y tocar" para comprobar si en el monedero llevamos un billete malo.

A contraluz, por ejemplo, ha explicado el inspector jefe de la Brigada de Blanqueo de Capitales, Juan Bañuelos, se puede observar el holograma presente en los distintos billetes, la marca al agua y el hilo de seguridad, mientras que al tacto es fundamental que el billete mantenga en relieve la impresión del Banco Central Europeo. Si se gira el billete, debemos apreciar, añade Bañuelos, que la tonalidad del valor de la cifra varía.

El pasado año la Brigada de Investigación del Banco de España de la Policía, la BIBE, detuvo a 99 personas, 28 de ellas fuera de España, en las 30 operaciones policiales desarrolladas en colaboración con distintas unidades policiales españolas y Policías extranjeras. Estas investigaciones permitieron desmantelar siete centros de producción de moneda falsa: cuatro en España, uno en Perú y dos en Colombia. Además, se desarticularon nueve redes de distribución, seis grupos de pasadores y se interceptaron tres envíos postales de falsificaciones de moneda.