'Suprematism: Self-Portrait in Two Dimensions', 1915
'Suprematismo: autorretrato en dos dimensiones', una de las obras abstractas con las que Malevich inauguró en 1915 el suprematismo Kazimir Malevich - Collection Stedelijk Museum Amsterdam

Nadie se explicaba por qué Kazimir Malevich (1878-1935) creó en 1915 sus primeras pinturas abstractas. El acto de rebeldía hacia el entorno académico ruso —donde el arte figurativo era la norma— no cuadraba con la situación acomodada del artista. Tuvo un largo periodo impresionista y su objetivo siempre había sido la representación fiel de la naturaleza. Se dejó influir tímidamente a partir de 1908 por el fauvismo, el cubismo, el expresionismo y el futurismo, pero siempre de manera cauta, como una mente creativa que tanteaba las últimas corrientes artísticas.

En una exhibición de trabajos futuristas en San Petersburgo (entonces Petrogrado) en 1915, Malevich presentó 39 obras abstractas, entre ellas algunas tan rotundas como Cuadrado negro, para colmo colocada en una esquina de honor de una de las salas, un emplazamiento tradicionalmente reservado a imágenes religiosas. Los críticos hablaron entonces de "la muerte de la pintura".

Así fundó el artista —embebido por una iluminación— el suprematismo, un movimiento que proclamaba "la supremacía" del color y la forma geométrica básica: era el arte de la "pura" creación, no una interpretación de la realidad, sino una ruptura que iba "más allá de la corteza" del mundo. El color era una herramienta para comunicar todo lo que no se podía expresar con palabras ni sonidos: "El color" —escribía en 1916— "es un lenguaje compuesto de palabras especiales".

Malevich y la vanguardia rusa

El museo Stedelijk de Ámsterdam clausura el 2 de febrero Kazimir Malevich en de Russische avant-garde (Kazimir Malevich y la vanguardia rusa), la mayor muestra sobre el autor organizada en 20 años. Cada sala examina la evolución del artista en su contexto, la creación del lenguaje pictórico único y brusco que tanto chocó a su entorno y la vuelta al final de su vida a los paisajes y a las figuras.

Compraron muchas de las obras cuando el arte abstracto estaba prohibido en la URSSDueño de la mayor colección de trabajos del Malevich fuera de Rusia, el centro une por primera vez su extenso catálogo a las colecciones Khardzhiev y Costakis, iniciadas por dos amantes de la vanguardia rusa —los rusos Nikolai Khardzhiev (1903-1996) y George Costakis (1913-1990)— que adquirieron muchas de las piezas cuando el arte abstracto estaba prohibido en la Unión Soviética.

Un acercamiento novedoso al artista a través del dibujo

Entre las 500 obras de la exposición hay óleos, acuarelas, dibujos y esculturas de Malevich y coetáneos como Marc Chagall, Vasily Kandinsky, Aleksandr Ródchenko, Vladimir Tatlin, Ilia Chashnik o Natalia Goncharova. El museo hace un acercamiento novedoso al artista a través de los trabajos en papel, claros indicativos de lo que pasaba por la cabeza del autor. Las investigaciones recientes en las que ha participado la pinacoteca descubren que en los dibujos translucen las ansias creativas de Malevich y los organizadores se han lanzado a reunir el mayor grupo de estos trabajos que se ha exhibido nunca.

Producida en conjunto con la galería Tate Modern de Londres y el Bundeskunsthalle de Bonn, la gigantesca exposición viajará primero a la ciudad alemana y después a la capital inglesa a lo largo del año 2014.