Lilly Bistrattin per Pomellato, Vogue Italia 1971
La actriz y modelo Lilly Bistrattin retratada por Barbieri © Gian Paolo Barbieri - Courtesy Eduard Planting Gallery

El italiano Pier Paolo Barbieri es uno de los últimos maestros de la fotografía de moda clásica. Aunque este año cumple 76 —nació en Milán en 1938—, todavía sigue en activo y no ha renegado del estilo sublime que le ha convertido en uno de los grandes maestros de la elegancia y el arte. Una retrospectiva de su obra elige precisamente como título ese par de términos: Arte e Eleganza.

La exposición, en la galería Eduard Planting de Ámsterdam (Holanda) hasta el 8 de marzo, presenta una selección de retratos sólo de mujeres de las muchas diosas del cine y las pasarelas que Barbieri ha retratado desde comienzos de los años sesenta del siglo XX. En la colección hay fulgurantes primeros planos —la distancia favorita del fotógrafo— de, entre otras, las actrices Audrey Hepburn, Sophia Loren y Monica Bellucci y la diseñadora Vivien Westwood.

Fotógrafo por accidente

Fotógrafo por accidente —había estudiado arte dramático y consiguió su primer trabajo como actor sin diálogo en una película de Luchino Visconti—, Barbieri siempre se ha mostrado en deuda con el neorrealismo italiano, en especial con La Dolce Vita (Federico Fellini, 1960), que eligió como inspiración para uno de sus primeros editoriales de moda. Dos años antes había fichado como ayudante para el fotógrafo Tom Kublin de la revista Harper's Bazaar, pero con muy mala suerte: Kublin murió repentinamente a los pocos días.

En 1964 abrió estudio propio en Milán y al año siguiente ya era un habitual en las ediciones de 'Vogue' Sin embargo, Barbieri no necesitó del padrinazgo de nadie para destacar. Hacía fotos desde los 15 años como aficionado y pronto destacó como poseedor del sentido estético glamuroso y personal que las revistas de moda andaban buscando. En 1964 abrió un estudio  en Milán, en 1965 firmó su primer reportaje para la edición italiana de Vogue y al año siguiente trabajaba también para las ediciones de Francia y los EE UU.

Seleccionado entre los mejores

Su relación más fructífera e innovadora la trabó con el diseñador Valentino, aunque amplió pronto su cartera de clientes y firmó campañas para Gianni Versace, Gian Franco Ferré y Dolce & Gabbana. En 1985 alcanzó la categoría de leyenda al ser seleccionado por David Bailey entre los participantes en la muestra Shots of Style del Museo Victoria & Alberto de Londres.

El Photoshop  hace a las modelos cada vez menos identificables Innovador dentro del clasicismo, Barbieri asegura que jamás ha retocado una foto, reniega de la tecnología digital y dice que las modelos actuales le aburren porque "carecen de personalidad" y "todas parecen iguales, sin hablar del Photoshop que las hace cada vez menos identificables".