El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno de Úbeda (Jaén) ha anulado un contrato de confirmación de opción de tipo de interés 'collar' suscrito en 2008 por el regente de una tienda de ropa de dicha localidad jiennense con una entidad bancaria por un importe nocional de 100.000 euros, y ha condenado a dicha entidad financiera a pagar al demandante un total de 10.002,26 euros, al entender que el banco no suministró a su cliente la información requerida para un producto "complejo" como el citado.

La sentencia, fechada el día 30 del pasado mes de diciembre, a la que ha tenido acceso Europa Press y que puede ser recurrida en apelación, detalla que el contrato fue rubricado entre el demandante y el banco el 28 de mayo del año 2008 con fecha de vencimiento el 30 de julio de 2013, y afectaba a un "producto financiero complejo" para el que se requiere "una formación financiera claramente superior a la clientela bancaria en general".

En concreto, según recuerda la sentencia, "los contratos de permuta financiera o 'swap', así como sus variantes, como son los 'collar', se califican como un contrato por el cual dos partes se comprometen a intercambiar una serie de cantidades de dinero en fechas futuras", y "normalmente los intercambios de dinero futuros están referenciados a tipos de interés". Un contrato de tipo 'collar' "opera igual que un 'swap' pero tiene como particularidad la fijación de una orquilla dentro de la cual no se producen dichos intercambios".

De esta manera, en el marco de la firma de este tipo de contratos, las entidades financieras deben ofrecer un "soporte informativo necesario", que pasa, según detalla el juez que rubrica la sentencia, por facilitar al cliente "un documento informativo sobre el instrumento de cobertura ofrecido en el que se indiquen sus características principales sin omisiones significativas".

Además, los bancos "deben cerciorarse de que sus clientes tienen claro aspectos como el hecho de que, bajo determinados escenarios de tipos de interés bajistas, las liquidaciones mensuales o anuales pueden ser negativas, en cuantías relevantes, en función del diferencial entre los tipos a pagar y a cobrar, y de que en caso de que se pretenda la cancelación anticipada del contrato, bajo escenarios de evolución de los tipos de interés bajistas, la posibilidad de que se generen pérdidas que pueden llegar a ser importantes, tanto mayores, cuanto mayor sea el diferencial medio esperado entre los tipos a pagar y a cobrar, para el período residual de la permuta financiera".

Para el juez responsable de esta sentencia, el contrato objeto de análisis en este caso "está sometido al ámbito de aplicación de la Ley de Mercado de Valores (...) y otras normas reglamentarias que exigen a las entidades financieras (...) una específica diligencia informativa de cara al cliente acerca de las características, funcionamiento y riesgos que comporta, a fin de que éste pueda formar su consentimiento con pleno conocimiento de causa, máxime si no está familiarizado con este tipo de productos".

Es el caso, añade la sentencia, del demandante, un "cliente minorista con más de 65 años y con estudios primarios, lo que supone que carezca de los correspondiente conocimientos y experiencia en este tipo de productos, desconocimiento no solventado con el hecho de que el actor tuviera o tuviese otros productos financieros como acciones, fondos de inversión o póliza de créditos con la mercantil demandada, muy diferentes al contrato objeto de discusión".

"obligación" de dar información "adecuada"

Pese a que tenía "la obligación de facilitar al cliente, previamente a la celebración del contrato, un nivel de información completo y adecuado para que pudiera comprender el contenido, funcionamiento, riesgos y repercusiones del producto que se le ofrecía, con franca exposición de los distintos escenarios que pudieran producirse y que habrían de incidir en su economía y prestaciones (...)", el juez no considera "acreditado" que la entidad demandada "haya informado convenientemente y de forma clara y precisa al actor de aquello que se le ofertaba y que finalmente contrataba".

Así las cosas, atendiendo a ese "desequilibrio entre las partes" y a la "falta de adecuada información" por parte del banco demandado, máxime cuando el demandante "solo tiene estudios primarios y desarrolla una actividad de venta de ropa de mujer, sin que conste acreditado (...) que tenga unos conocimientos necesarios para comprender y entender el contrato suscrito con el banco demandado", el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno de Úbeda ha anulado dicho contrato, en el que, además, aprecia "graves omisiones de información", pues "no aparece (...) una información adecuada sobre el riesgo que comporta una evolución a la baja de los tipos de interés", entre otros datos.

Todo ello se traduce en un "vicio esencial del consentimiento" por parte del demandante en el que se apoya el magistrado de Úbeda para declarar nulo dicho contrato y obligar al banco a pagar a este cliente un total de 10.002,26 euros, más los intereses generados desde la interposición de la demanda, así como todos los gastos judiciales.

Desde el bufete jiennense Priego Abogados, encargado de la defensa de este comerciante, se ha subrayado este martes, a través de una nota de prensa, la complejidad del producto financiero que ha motivado esta sentencia, hasta el punto de que "el 'Manual de Instrumentos Financieros' de un analista de riesgos de la entidad bancaria hace constar en su libro la necesidad de aplicar fórmulas de matemáticas financieras para que quienes formalicen un 'collar' puedan conocer y comprender su contenido y evolución, e interpreten los resultados correctamente".

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