Tanto pequeños, medianos y grandes comercios de Mallorca se han mostrado "optimistas" con el nivel ventas en la campaña de Navidad y, según han informado desde El Corte Inglés, esperan que con las rebajas, que para según que superficies, empezarán este martes, se mantenga el ritmo de crecimiento, que se produce desde noviembre.

Desde el Govern, sin embargo, han recomendado a los consumidores "responsabilidad" a la hora de comprar durante el periodo de rebajas, ya que a pesar de que este es el segundo año en el que está desregularizado, tanto grandes superficies como pequeños y medianos comercios, aprovecharán para realizar distintos descuentos y promociones.

Cabe destacar que desde la Patronal del Pequeño y Mediano comercio de Mallorca (Pimeco) han informado que el 21% de los comerciantes minoristas de Mallorca considera que en la presente campaña de rebajas de invierno logrará superar las ventas del 2013, mientras que un 64% sostiene que venderá lo mismo y un 15% cree que sufrirá un descenso.

En este sentido, este año los comerciantes mallorquines se muestran "más optimistas" que el año anterior, ya que al inicio de las rebajas del 2013 un 7% esperaba mejorar las ventas del 2012, frente a un 35% que creía que iba a mantenerlas y un 58% que preveía vender menos.

Por su parte, desde El Corte Inglés han asegurado que afrontan con "especial optimismo" esta campaña de rebajas y que esperan que "se mantenga el ritmo de crecimiento obtenido durante las fiestas navideñas y en el mes de noviembre".

Así, han señalado que arrancarán "con descuentos del 50 por ciento en un porcentaje muy significativo de prendas de confección", aunque han precisado que este año "los productos más demandados se acabarán antes debido a que no existe tanto stock en los almacenes por el frío que hizo en noviembre".

Por otra parte, el director general de Salud Pública y Consumo, Rafael Santiso, ha recordado que las rebajas son "una ocasión muy buena" para comprar lo que se necesita a un precio "más ventajoso", pero "siempre" teniendo en cuenta que los comercios deben "rebajar el precio de los productos, no la calidad, la seguridad o los derechos de los consumidores".