Abbas y Haniyeh
Abbas (derecha) y Haniyeh (izquierda) en una imagen de archivo. EP

El primer ministro del Gobierno del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en la Franja de Gaza, Ismail Haniyeh, ha telefoneado este lunes al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, para intentar avanzar en las conversaciones de reconciliación, según ha informado la agencia palestina de noticias Maan.  

La llamada ha tenido lugar apenas unas horas después de que las autoridades gazacíes hayan dado permiso de regreso a los cientos de miembros de la formación moderada Al Fatah que se vieron obligados a abandonar el enclave tras los enfrentamientos desatados tras la victoria de la lista Cambio y Reforma --vinculada a Hamás-- en las elecciones de 2006.

Todos los gazacíes que abandonaron la Franja (...) podrán regresar con sus familiasEl responsable del anuncio ha sido el propio Haniyeh, quien ha avanzado también que el movimiento pondría en libertad a un número indeterminado de prisioneros de Al Fatah en Gaza como medida de gracia para acelerar la reconciliación entre fuerzas palestinas.

"Todos los gazacíes que abandonaron la Franja por incidentes internos o de cualquier otro tipo podrán regresar con sus familias", ha dicho Haniyeh, en el marco de una serie de decisiones "que reforzarán el frente interno palestino y prepararán el camino de la reconciliación".

Haniyeh ha negado todas las acusaciones formuladas desde Al Fatah de que Hamás tiene en su poder a numerosos presos políticos. "Todos los encarcelados están entre rejas por motivos relacionados de seguridad nacional", ha explicado.

Desde Al Fatah se ha restado importancia a este gesto. "Lo que los palestinos quieren es un final genuino a la división existente. Quieren la formación de un Gobierno y quieren que Hamás levante el veto que ha impuesto a la celebración de elecciones", ha valorado el portavoz de la formación, Ahmed Assaf.

Divididos desde 2007

La separación administrativa y territorial se produjo en 2007 tras la victoria de Hamás en las elecciones legislativas de 2006. La victoria del movimiento islámico en los comicios, valorados como justos por lo observadores electorales internacionales, provocó que la comunidad internacional cortara sus ayudas a las autoridades palestinas.

Esto abocó a Al Fatah y a Hamás a unos enfrentamientos que finalizaron con la separación territorial y administrativa de Cisjordania y la Franja de Gaza. Desde entonces, Al Fatah controla Cisjordania --a pesar de no haberse hecho con la victoria en las elecciones-- y Hamás está al frente de la Franja.