Canal de Panamá
Obras del Canal de Panamá. Alejandro Bolivar / EFE

La amenaza de suspender las obras de ampliación del Canal del Panamá, uno de los mayores proyectos de ingeniería civil de la historia, por parte del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por la constructora española Sacyr e integrado también por la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña CUSA, ha provocado una fuerte tormenta económica y política que ha obligado al Gobierno español a tomar parte en el conflicto. 

La ministra de Fomento, Ana Pastor, se ha desplazado a Panamá y ha logrado algunos acuerdos. Además, también se ha conocido este lunes que el Gobierno avaló en 2009 a Sacyr con 160 millones de euros para apoyar su proyecto de ampliación del Canal, algo que el Tribunal de Cuentas ha cuestionado.

La credibilidad de la marca España está en juego en un momento crucial para nuestra economía, que parece atisbar ya en el horizonte la tan ansiada recuperación. Estas son algunas de las claves del conflicto que mantiene Sacyr con las autoridades panameñas.

¿Por qué ha amenazado el GUPC paralizar las obras?

El Grupo Unidos por el Canal anunció el pasado 30 de diciembre su intención de suspender las obras de ampliación del Canal de Panamá ante la imposibilidad de llevarlas a cabo por el importe inicialmente fijado en el contrato.

¿Qué argumenta?

El consorcio sostiene que la información geológica que le entregó la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), la entidad que gestiona el Canal, era errónea. Este hecho ha provocado un aumento respecto al coste inicial del proyecto.  

¿Cuál era el importe inicial fijado?

El contrato se adjudicó en julio de 2009 por un importe de 5.250 millones de dólares (unos 4.032 millones de euros), de los cuales 3.118 millones (unos 2.243 millones de euros) corresponden al contrato para la construcción de las nuevas esclusas.

¿A cuánto asciende el sobrecoste?

El sobrecoste asciende a unos 1.600 millones de dólares (1.168 millones de euros).

¿Qué postura mantiene la Autoridad del Canal de Panamá?

La ACP señalaba que el GUPC está interpretando equivocadamente el contrato al amenazar con suspender las obras porque ello solo aplicaría si le debiera dinero y que el desfase económico no está justificado. También instaba a que presente sus peticiones por los canales previstos en el contrato y no a través de negociaciones fuera de ese marco. Además, alegaba que ya ha pagado un 5% adicional, unos 160 millones de dólares (117 millones de euros), a GUPC por reclamaciones justificadas como el precio del cemento, acero estructural, diesel y mano de obra.

¿Qué ha dicho el Gobierno panameño?

Su presidente, Ricardo Martinelli, tildaba de "cuentico" los sobrecostes planteados por el GUPC y ha exigido que el consorcio finalice las obras en los mismos términos económicos en que firmó el contrato.

¿De qué plazo dispone la ACP?

Desde el pasado 30 de diciembre, la ACP disponía de un plazo de 21 días para atender los requerimientos de Sacyr, aunque mientras los trabajos continuarían con normalidad. Posteriormente se pactó el 1 de febrero como fecha límite para las negociaciones.

¿Se ha producido algún avance?

Según anunciaba la ministra de Fomento, Ana Pastor, el consorcio se comprometió a procesar sus reclamaciones según lo establecido en el contrato y a iniciar un diálogo con la administración de la vía en busca de una solución, sin embargo, tras el nuevo plazo de negociaciones no se ha llegado a un acuerdo.

¿Cuál es la salida al conflicto?

Todo indica que los administradores del Canal no cederán demasiado, por lo que tendrá que ser Sacyr la que sea más flexible en la negociación. En sus declaraciones, la ACP siempre ha insistido que la solución solo puede alcanzarse dentro de las normas del contrato suscrito. De hecho, los pequeños avances que se han producido han ido en esa línea.

¿Qué pasaría si no hay acuerdo?

En principio, el proyecto se acabaría. El administrador de la ACP, Jorge Quijano, se ha comprometido públicamente "a terminar esta obra" aunque esto suponga retrasar la puesta en marcha de la infraestructura, prevista para mediados de 2015.

¿En qué punto se encuentra la obra?

La ampliación del canal está completada al 72% y la construcción del nuevo juego de esclusas al 65%. La ampliación consiste en la construcción de un tercer juego de esclusas, que añadirán un tercer carril para el tránsito de buques con capacidad de hasta 12.600 contenedores, casi el triple de lo actual.

¿Le costará dinero a los españoles?

Pese a que el Estado avaló en 2009 cerca de 160 millones de euros a Sacyr, el Ejecutivo no tendría que desembolsar ni un euro si finalmente se suspende el proyecto. La Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación y la constructora española acordaron que ésta reembolsaría el importe de la indemnización en caso de que llegara a producirse el pago de la misma.