Egipto continúa sumido en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los partidarios del depuesto presidente islamista, Mohamed Morsi, líder de los Hermanos Mulsulmanes.

En esta situación, han surgido varias teorías de la conspiración, la última de las cuales ha llevado a tomar cartas en el asunto a la Fiscalía del país, que ya ha abierto una investigación.

Las pesquisas han comenzado después de que un controvertido activista asegurara que un anuncio televisivo para niños, lanzado por la compañía de telecomunicaciones Vodafone y protagonizado por una marioneta, contiene un mensaje en código destinado a una célula terrorista.

La denuncia, que llega una semana después de que el gobierno egipcio calificara a los Hermanos Musulmanes como una "organización terrorista", fue realizada por Ahmed Zebidar, un seguidor de Hosni Mubarak.

Explosión en el centro comercial

En el vídeo, la célebre marioneta Abla Fahita, y su hija Karkoura, buscan la tarjeta SIM de su difunto marido en un centro comercial con la ayuda de un perro. Según explicó Zebidar, el anuncio "nos dice que habrá una gran explosión en un centro comercial después de que un perro no consiga encontrar una bomba en un carro".

Habrá una gran explosión después de que un perro no consiga encontrar una bomba

Entre las  presuntas "pruebas" que aportó Zebidar figura el hecho de que en el centro comercial, como elemento decorativo, hubiera un cactus con cuatro ramas, el símbolo adoptado por los Hermanos Musulmanes en sus protestas desde el mediados de agosto

Las autoridades ya han interrogado a varios responsables de la compañía de telecomunicaciones, que mantiene que se trata de una mera campaña de marketing y califica de "irracionales" las acusaciones.

"El anuncio no tienen ningún otro mensaje, y cualquier otra interpretación es fruto de la imaginación o la opinión personal de algunos en la audiencia", mantiene Vodafone a través de un comunicado.

Además, la compañía asegura que tomará las acciones legales necesarias para proteger su reputación de estos "rumores groseros".

No es la primera vez que se producen en Egipto este tipo de acusaciones basadas en mensajes codificados. Hace un año las autoridades egipcias investigaron a una paloma "detenida" por la Policía por transportar un microfilme y un mensaje escrito que decía "Islam Egipto 2012".

El pasado mes de agosto la prensa local informó de la captura de una cigüeña por la sospecha de que un localizador GPS que portaba en su dorso pudiera ser un aparato de espionaje. Ambos casos fueron finalmente desestimados.