Trolley – New Orleans 1955
Foto de Robert Frank de un tranvía segregado para negros y blancos © Robert Frank - J. Paul Getty Trust - Trish and Jan de Bont

Una de las acepciones de la palabra cámara es dormitorio o estancia. Es decir, reduciendo el término a lo elemental: techo, suelo, paredes y casi con seguridad una o más ventanas, aperturas que dejan entrar la luz y sirven de frontera entre el interior y lo externo. La analogía puede ser aplicada también a la cámara fotográfica: un poliedro de seis lados con uno de ellos agujereado por una ventana de cristal u otro material translúcido.

La vinculación de la fotografía con las ventanas —en todas sus variadas formas: tragaluz, ventanal, claraboya, cristalera, tronera, mirador, vidriera, escaparate...— es una relación nativa. La primera fotografía conocida, La cour du domaine du Gras (Vista desde la ventana en Le Graa), realizada en 1826 por el francés Joseph Nicéphore Niépce(1765-1833), está tomada desde el  el alféizar de una ventana del segundo piso de la casa del inventor.

Una frontera entre lo exterior y la intimidad

Casi tres siglos después, el motivo de las ventanas y sus sugerencias sigue siendo fascinante para los fotógrafos. Es un elemento arquitectónico formal, un bastidor que delimita un espacio creativo y una frontera entre el mundo exterior y la vida privada, como demostró hace unos meses la fotógrafa estadounidense Arne Svenson, que hizo fotos con un teleobjetivo de la vida íntima de sus vecinos del barrio neoyorquino de Tribeca a través de los grandes ventanales acristalados al uso en los edificios modernos. Aunque algunos demandaron a la artista, un juez declaró legal la libre expresión de Svenson entrando en la intimidad tras las ventanas.

Las ventanas son los lugares donde empezó la fotografía La exposición At the Window: The Photographer's View (En la ventana: la mirada del fotógrafo) es la primera muestra temática que aborda el poder expresivo y metafórico de las ventanas, los lugares, dicen los organizadores, "donde empezó la fotografía". La colección se exhibe, hasta el 5 de enero, en el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles (EE UU) y muestra imágenes datadas entre los siglos XIX y XXI que sirven de prueba de cómo las ventanas "han funcionado formalmente como un recurso de enlace y conceptualmente como una herramienta para la expresión artística". 

Grandes maestros y artistas contemporáneos

Organizada con fondos propios del museo —uno de los que atesora una mayor colección de fotos entre todos los del mundo— la exposición presenta obras de grandes maestros como Robert Frank, Walker Evans, André Kertész, Alfred Stieglitz o Paul Strand, junto con piezas de artistas contemporáneos como Sebastião Salgado, Gregory Crewdson, Charles SwedlundAlex Prager o Yuki Onodera.

Profesionales que no han sido reconocidos y deparan muchas sopresas En conjunto las obras seleccionadas "ponen de relieve no sólo las  imágenes icónicas que produjeron los grandes fotógrafos, sino también temas menos obvios de profesionales del medio cuyas aportaciones aún no han sido plenamente reconocidas y que deparan muchas sopresas", señala el director del Museo J. Paul Getty Timothy Potts ,

La más antigua, de 1844

La imagen más antigua que se exhibe es The Milliner's Window (1844) en la que William Henry Fox Talbot  simuló el escaparate en una sombrería, iniciando una larga tradición de fotos de ventanales y fachadas de tiendas que prosiguieron William Eggleston, Eugène Atget, Evans, Kertész y Stieglitz, que era un obseso fotógrafo de los paisajes humanos y arquitectónicos que se abrían tras las ventanas.

Las ventas fueron usadas para denunciar la segregación racial Otros fotógrafos utilizaron la ventana como documento social. En Trolley - Nueva Orleans (1955) Frank enmarca la segregación racial a través de la vita lateral desde el exterior de las ventanas en un tranvía con asientos asignados sólo para blancos o negros, mientras que Salgado muestra la estructura de los alojamientos, la estrechez y la grave situación económica de Vietnam en Ho Chi Minh City(1995).

Tema "poco abordado"

At the Window: The Photographer's Views investiga la "recurrencia de las ventanas como un tema figurativo y literal en toda la historia de la fotografía" y su "poderosa influencia en los artistas", pero pese a esta "ubicuidad" el tema ha sido "poco abordado", culminan desde el museo, que ha editado el libro The Window in Photographs (La ventana en las fotografías) como complemento a la exposición.