Decoración con madera
La madera decora en esta casa puertas, paredes y hasta el techo. FLICKR/Lucy Orloski

La luz natural nos permite ahorrar energía, embellecer los espacios. Pero, sobre todo, nos aporta esa vitalidad tan necesaria para el día a día, vitalidad especialmente necesaria en invierno, cuando hay pocas horas de luz y de menos intensidad. En esas circunstancias, aprovecharla es fundamental para que nuestro hogar siga siendo acogedor.

Como nos explican desde Fotocasa, no podremos crear nuevas entradas de luz en casa, pero podemos cambiar el tipo de cristal de nuestras ventanas. Otra opción mucho más económica es pintar los marcos de las ventanas de un color claro, preferiblemente de blanco. Esto dará una sensación de luminosidad extra y amplitud.

Colores claros y tonos pastel dan mayor sensación de amplitud
Las típicas puertas de madera se pueden cambiar por otras de cristal. Si elegimos una puerta corredera nos dará la transparencia necesaria para permitir que la luz se expanda por el resto de la casa.

Un suelo claro también resultará mucho más efectivo a la hora de reflejar la luz. De igual modo, paredes y techos, cuanto más claros, más luminosos. Colores crudos, blancos rotos, grises neutros y otros pueden proporcionar más claridad.

Para dar mayor sensación de luminosidad y amplitud a la vivienda podemos colocar textiles y cortinas ligeras, de colores claros, distintas tonalidades de blancos, crudos o pasteles. El contraste de estos con algunos complementos puede ser una buena opción decorativa.

"Aclarado" el continente, conviene también hacerlo con el contenido. Debemos optar por muebles y revestimientos claros. Los colores deben ser blancos o crudos; las superficies mates, lacadas o realizadas en cristal. Esa luminosidad vendrá reforzada si no sobrecargamos la estancia de muebles y otros complementos.