Los partidarios alegan que Bush se ha limitado a realizar una extensión de la ley que permite a una persona a defenderse a tiros en su casa en el caso de que alguien asalte su hogar. Ahora, podrán disparar también en los lugares públicos de su estado si tiene la sensación de estar amenazados.

"Sugerir que usted no puede defenderse de un violador que está intentando atacarle en un callejón o de un ladrón que está intentando quitarle su coche no tiene sentido", señala Marion Hammer, ex presidente de la Asociación del Rifle. "La capacidad de protegerse a uno mismo, a tus hijos o esposa es importante y no depende de dónde estés", insiste Hammer.


Ya han surgido numerosas voces discrepantes con la medida. El principal argumento es que la ley de Bush traslada a las calles de Florida la mentalidad del lejano Oeste. Los ciudadanos pueden disparar primero y preguntar después. "Va a haber consecuencias", advirtió el demócrata Eleanor Sobel.

Como muchos otros estados, los tribunales de Florida han respaldado el derecho de defenderse, además de en su vivienda, en sus lugares de trabajo o sus automóviles. En las calles, sin embargo, la Justicia ha establecido que las víctimas deben al menos intentar escapar antes de utilizar la fuerza. La nueva ley les da ahora licencia para disparar ante un simple temor.

En EEUU, un país de unos 280 millones de habitantes, hay, según datos de 2003, aproximadamente 192 millones de armas de fuego en manos de la población, 65 millones de los cuales son pistolas y revólveres. El 39% de los hogares tiene un rifle, el 24% tiene un arma corta, y cada año unas 130.000 personas son heridas por armas de fuego, de las cuales 30.000 mueren.