Huelga de la sanidad madrileña
Trabajadores del Hospital Infanta Leonor de Madrid, durante una de las jornadas de huelga contra la privatización sanitaria. Víctor Lerena / EFE

Cuando la Comunidad de Madrid inició la senda de la "austeridad" en 2008, Esperanza Aguirre prometió a los madrileños unos servicios públicos de "máxima calidad" pero "al menor coste posible". Cinco años después, sin embargo, solo se ha cumplido la segunda parte.

Según el Registro Central de las Administraciones Públicas y las estadísticas oficiales divulgadas por el Ministerio de Educación, la región ha perdido 5.462 trabajadores en el sector sanitario y 2.100 profesores en dos años.

Aunque Madrid ya había comenzado a prescindir de trabajadores públicos, fueron las medidas de ajuste aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy a finales de 2011 las que permitieron consolidar y profundizar en los recortes a Aguirre primero e Ignacio González después.

El Ejecutivo central aumentó la jornada laboral de los funcionarios de 35 a 37,5 horas semanales. Al cubrir un horario más amplio, la Comunidad pudo prescindir de interinos. Además, prohibió reponer las bajas antes de 10 días hábiles (dos semanas en la práctica) y limitó la tasa de reposición al 10% de los funcionarios, lo que significaba que las administraciones solo podrían incorporar un trabajador por cada 10 que se jubilasen. Para completar el círculo, el Ministerio de Educación permitió que cada región aumentase el número de niños por aula para poder atender a más alumnos sin tener que invertir en nuevos recursos.

Los funcionarios trabajan más, hay menos personal y las bajas no se cubren hasta pasados 15 díasAsí, en julio de 2011 —antes de las medidas de ajuste— 71.786 empleados ejercían su labor en los centros de salud, centros de especialidades y hospitales de la región. En julio de 2013, el recuento ascendía a solo 66.334, un 7,6% menos. La escuela pública no corrió mejor suerte. El curso 2010-2011, arrancó con 50.450 docentes en las enseñanzas obligatorias. Al finalizar el 2012-2013 quedaban 48.326, un 4,2% menos.

El adelgazamiento de plantillas ha tenido consecuencias. En Sanidad, la más evidente es que las listas de espera quirúrgicas se han disparado. Los hospitales madrileños tienen a 70.918 pacientes pendientes de intervención, la cifra más alta desde que se inició el registro en 2004 y un 39% más que en el verano de 2012, cuando los recortes ya eran evidentes.

Este año, Madrid jubiló forzosamente a 700 médicos y decenas de enfermeras, comadronas y auxiliares. Los grandes hospitales fueron los más afectados ya que en los centros de salud y de especialidades apenas había margen para eliminar efectivos, según el sindicato médico mayoritario Amyts.

En Educación, el número de alumnos por clase creció entre un 10 y un 20%. La Consejería que dirige Lucía Figar nunca ha detallado cómo quedaron los grupos, que hasta ese momento eran de un máximo de 27 niños por aula en Primaria y 33 en Secundaria. Además, y debido a la falta de profesores, se redujeron los desdobles, las clases de refuerzo y la atención a los alumnos de diversificación y con necesidades especiales. Una vez más, la Comunidad no ofreció datos, pero las organizaciones sindicales elevan la reducción por encima del 40%.

Más ajustes en 2014

Los presupuestos regionales para 2014, aprobados recientemente por la Asamblea de Madrid, contemplan que la administración autonómica contará con 2.574 empleados menos, el 90% de ellos (unos 2.300), correspondientes al sector sanitario. Aunque se producirán nuevas bajas, la Consejería de Sanidad asegura que lo que reflejan las cuentas es la consecuencia de las medidas ejecutadas en el año que acaba y la no reposición de los profesionales que se jubilan. El departamento insiste, por lo tanto, en que no habrá un nuevo 'hachazo'.

No podemos atender a los estudiantes igual, la convivencia ha empeorado"Las jubilaciones forzosas a lo largo de 2014 llegarán a 250. Entre 2013 y 2014 habremos perdido 950 médicos", calcula Julián Ezquerra, secretario general de Amyts. "En los últimos años hemos perdido hasta un 30% de poder adquisitivo y, encima, hacemos más guardias. La situación es insostenible", zanja.

En las aulas, la situación es "más difícil", según Rosalía Aller, secretaria de Comunicación del sindicato de profesores ANPE. "No podemos atender a los estudiantes igual, la convivencia ha empeorado", resume Aller.

Las dos organizaciones coinciden en la falta de diálogo de la Comunidad. Para Ezquerra, el PP "ha tirado la toalla" en la gestión sanitaria, fiándolo todo a que la Justicia le permita sacar adelante las privatizaciones sanitarias. "Han impuesto el modelo y no quieren dialogar", insiste. "La inversión educativa cae y, encima tenemos que soportar las declaraciones ofensivas de la consejera de Educación atacando a los profesores. Los datos del informe PISA han sido buenos para Madrid y nadie ha tenido el detalle de agradecernos el trabajo", se queja Aller.

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