Trabajador de la construcción
Imagen de archivo de un trabajador del sector de la construcción en España. EFE / ARCHIVO

Los costes salariales en España registraron un descenso del -0,2% en el tercer trimestre del año, y acumulan ya un año seguido de descensos, el mayor desplome desde que el Instituto Nacional de Estadística (INE) recopila esta estadística. Pagar a cada trabajador, de media, supone un desembolso de 1.801, 42 euros mensuales; hace un año esta cifra ascendía a 1.805,63 euros.

Los nuevos contratos son, de media, un 1,7% más bajos que un año antes, según Infojobs Los costes salariales publicados por el INE no solo contabilizan el salario base percibido por cada empleado, sino otros "complementos salariales, pagos por horas extraordinarias, pagos extraordinarios y pagos atrasados". Otros servicios de estudios como el del portal de empleo Infojobs, en la misma línea, constatan que los nuevos puestos de trabajo ofertados en el mercado traen consigo, de media, un descenso del 1,7% respecto a la media de salarios ofertados un año antes.

Frente a este descenso acumulado de los sueldos (negado repetidamente por el Gobierno, que habla de una "moderación" de los mismos), otros costes laborales que se suman a la factura de empresas y administraciones han experimentado un incremento entre julio y septiembre. Así, los costes laborales ascendieron dos décimas (y rompieron cinco trimestres de caída) empujados por el aumento de los gastos en indemnizaciones por despido y en cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, que repuntaron un 0,9% y un 0,7% respectivamente.

Una caída especialmente fuerte en salarios bajos

Todos los analistas e investigadores consultados por este diario coinciden en señalar que la remuneración de los asalariados españoles no ha hecho sino bajar en los últimos años. Así, por ejemplo, los investigadores de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) sostienen en un artículo que en el periodo 2010-2012, todos los trabajadores que han permanecido en el mismo puesto "han experimentado una caída de su salario del 4%". Según la Agencia Tributaria, el salario medio en España se situó en 2012 en los 18.601 euros brutos, un 2,62% menos que en 2011.

La "moderación salarial" es un hecho consumado en el actual mercado laboral español, pero ha perjudicado sobre todo a los trabajadores con salarios más bajos. Así, según los datos recabados por Marcel Jansen, profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid, la caída real en los sueldos del 10% más bajo ha sido de entre el 16% y el 17%.

"Son ajustes de personas que se han ido al paro y han encontrado un nuevo trabajo pero con salarios mucho más bajos", explica Jansen, también investigador de Fedea, y para quien sería conveniente que se equilibrara este ajuste salarial tan importante.

Todo por la competitividad

En teoría, la bajada de salarios permite ganar competitividad, que a su vez aumenta las exportaciones y la actividad Las bajadas generales de los salarios y de los costes laborales eran los objetivos buscados por el Gobierno de Mariano Rajoy —la llamada "devaluación interna"— cuando aprobó el año pasado la reforma laboral, que abarataba el despido y aumentaba las herramientas para flexibilizar a la baja las condiciones de los empleados como forma de evitar la destrucción de empleo. El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defendió las medidas en el Congreso.

La teoría que subyace en las medidas del Ejecutivo dice que la contención o bajada de los salarios permite ganar (o al menos no perder) competitividad en la economía española frente al resto de países. Así, las exportaciones se verían impulsadas, ya que los precios serían más competitivos en el ámbito internacional. Sin embargo, "la devaluación interna debería haber estado acompañada de otra característica, el equilibrio en los esfuerzos de todos los agentes afectados", critica Miguel Ángel García, profesor de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos.

En su opinión, debido al falta de competencia real de la economía española, ciertas ramas de la actividad han mantenido precios "demasiado elevados con beneficios desmesurados", por lo que la reforma laboral ha desequilibrado la correlación de fuerzas entre empresas y empleados.

En esta misma línea, el problema, según análisis críticos como los de la Fundación 1º de Mayo, es que durante los años previos la pérdida de competitividad no estuvo provocada por el aumento de los salarios, "sino otros factores, como por ejemplo la evolución de los precios, el proceso de financiarización de la economía o el comportamiento de las rentas empresariales, cada vez más alejados de la inversión productiva", sostienen, al tiempo que apuntan a las rentas del trabajo como las principales paganas de la crisis.

"Los trabajadores han perdido peso progresivamente en la distribución de la renta. Así, pasan de representar el 54% del PIB (sin impuestos) en el segundo trimestre de 2008, a contar con el 50% del mismo en el segundo trimestre de 2013", explican los analistas de esta fundación dependiente del sindicato CC OO, que cifran en el 98% la parte de la reducción del tamaño de la tarta de la renta que ha impactado en los trabajadores.

Las autoridades piden más bajadas

A pesar de los descensos registrados en las retribuciones de los trabajadores, las autoridades y organismos internacionales que fiscalizan la economía española recomiendan al Gobierno que tome medidas para profundizar en la devaluación interna del mercado laboral, como receta para reducir el paro y dinamizar la actividad.

Por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso en agosto una reducción media del 10% en los salarios mediante un pacto social con el que las empresas se comprometerían a contratar a más empleados. Estas medidas irían acompañadas de una rebaja en las cotizaciones sociales y un aumento del IVA en el plazo de dos años. También la Comisión Europea recetó una medida similar para España, mediante un gran acuerdo entre patronales y sindicatos.