Apóstatas en Sevilla
Los Rodríguez Prieto, diez hermanos de Sevilla.
La Iglesia sabe cuántas ovejas hay en su rebaño, ya que asegura que el 94% de la población española está bautizada. Sin embargo, desconoce o no quiere saber cuántas desean salir del redil católico. Y es que apostatar (renunciar a la fe católica) en España es una travesía bastante larga y complicada.

La Conferencia Episcopal remite a cada diócesis (hay 69 en nuestro país) y ahí empiezan los problemas. Mientras que la de Sevilla es más abierta y no pone reparo a las apostasías, la de Madrid y Valencia, por ejemplo, han decidido combatirlas.

En Sevilla no se ponen trabas a los apóstatas, en Madrid y Valencia sí

Para IU, la solución la tiene el Gobierno. "Debe regular un procedimiento que permita de forma rápida y con garantías causar baja de las religiones. No sólo darse de baja, sino que la Iglesia suprima de sus registros los datos personales de las personas que no quieren formar parte de su confesión", indica la diputada Isaura Navarro.

PP y PSOE, en contra

IU ha presentado en el Congreso una proposición no de ley para regular la apostasía. PP y PSOE la han rechazado. Sin embargo, son muchos los ciudadanos que insisten en renunciar a su fe.

En junio de 2006, coincidiendo con la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia, 1.500 personas presentaron su apostasía en ese arzobispado. En los dos últimos años otras 3.000 personas han hecho lo mismo en el de Madrid, sin obtener respuesta.

La Agencia de Protección de Datos ha solicitado a varias diócesis que borren de sus ficheros a los apóstatas

Hay quien ha ido más alla y ha recurrido a la Agencia de Protección de Datos (APD), que ya ha atendido las peticiones de 50 personas. De hecho, la APD ha dicho a las diócesis afectadas que deben remitir a los solicitantes un certificado en el que conste la renuncia a la fe católica en su partida de bautismo.

"Pero la APD sólo pide que anoten mi renuncia, no exige a la Iglesia que borre mis datos de sus registros", explica Albert Villanova, investigador valenciano y uno de los que pidió apoyo a la APD. Las diócesis de Madrid y Valencia, por su parte, han recurrido ante la Audiencia Nacional la resolución de la APD.

Lo que hay que hacer para apostatar

Apostatar, según la Ley Orgánica de Protección de Datos, recibe el nombre de "ejercicio del derecho de oposición". Para poder hacerlo, hay que realizar dos procedimientos paralelos: uno en la parroquia donde se recibió el bautismo y otro en la diócesis de esa parroquia.

En ambos casos hay que enviar una carta "de ejercicio del derecho de oposición" con una fotocopia del DNI. Se puede entrega en mano, mediante burofax o requerimiento notarial. Si no se recibe respuesta en un mes, poner una denuncia en la Agencia de Protección de Datos.

Hablan doce apóstatas

Isaura Navarro. Diputada de IU, 33 años.

Los arzobispados no te facilitan mucho los trámites

"He pedido la apostasía y la excomunión, pero muchos arzobispados no te falicitan los trámites. El Gobierno debe ayudar a regular los derechos de quienes no quieren formar parte de la fe católica, pero no quiere más problemas con la Iglesia".

Los Rodríguez Prieto. Diez hermanos de Sevilla.

El papeleo no fue muy complicado

Inmaculada es la portavoz de estos diez hermanos sevillanos, de entre 55 y 42 años, que han decidido apostatar. "Lo hicimos en el arzobispado hispalense. El papeleo no fue muy complicado. Nos pidieron el DNI, la partida de bautismo y dos testigos para cada uno, y allí, ante notario, nos dieron de baja en la fe católica".

Albert Villanova. Investigador, 28 años.

No quiero que la Iglesia me use en sus reivindicaciones

"No soy católico y me importa que me consideren como tal. No quiero aparecer en sus estadísticas, datos que utiliza la Iglesia en sus reivindicaciones. Quise apostatar en el arzobispado de Valencia y pasaron de mí, por eso recurrí al tutelaje de la Agencia de Protección de Datos".