Divorcios
Steven Spielberg, Michael Douglas y Paul McCartney. © Korpa

Y si no que se lo digan a Paul McCartney y a otros como él que se casaron cegados de amor y acabaron apoquinando de lo lindo.

Rupert Murdoch tuvo que pagarle a su ex esposa, Anna, 1700 millones de dólares. Los casi 25 años que Neil Diamond estuvo casado con Marcia Murphey le costaron 150 millones y no se quedó atrás Steven Spielberg, que le abonó otros 100 millones a su primera esposa, Amy Irving.

Michael Douglas no firmó ningún acuerdo prematrimonial con su primera esposa, Diandra, y cuando se divorció de ella en el año 2000 para casarse con Catherine Zeta Jones tuvo que rascarse el bolsillo hasta las costuras de los bajos del pantalón para pagarle 45 millones de dólares.

Eso sí, cinco meses después, hizo el paseíllo nupcial con un acuerdo económico entre las arras que le garantizaba por escrito que la despampanante actriz no le iba a dejar el otro bolsillo pelado en caso de ruptura.

Otros, como Tom Cruise, prefieren dejarlo todo atado y bien atado. El actor se divorció de Nicole Kidman justo en la fecha límite en que su contrato prematrimonial empezaba a favorecer más a la pelirroja actriz que a él.

Claro que, actitudes como la del protagonista de Misión Imposible, que ha vuelto a firmar otro contrato con su actual esposa, Katie Holmes, llevan a muchos a especular acerca del tipo de amor que siente una persona por otra cuando tiene la sangre fría de decir "Si me amas, firma aquí".