Dolores de Cospedal
La secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. MOYA / EFE

La presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha manifestado que "fue un error en su día" transferir las competencias educativas desde el Estado a las comunidades autónomas aunque en todo caso "hay que convivir con ello".

A preguntas de los asistentes en un desayuno informativo organizado por el diario ABC en el Hotel Hilton de Toledo, Cospedal ha asegurado además en este sentido que "uno de los modelos que más identifican a un país es su modelo educativo".

Es complicado dar marcha atrás

"Es complicado dar marcha atrás, porque algunos dirían inmediatamente que se quiere recentralizar el Estado, pero en su día nos equivocamos todos", ha dicho Cospedal, que ha recalcado que el modelo educativo "es una de las cuestiones que más fortaleza dan a un país".

Cospedal ha resaltado por otro lado que conseguir "la llave del progreso económico, social, moral y democrático" solo se consigue "con los mimbres de la educación".

Ha dicho también que la educación en la que ella cree "es la que se está impulsando en Castilla-La Mancha a pesar de las reducciones presupuestarias", y ha resaltado el objetivo del Gobierno que preside por "cumplir el compromiso de en cinco años que todos los colegios tengan una sección bilingüe", además de consolidar la Formación Profesional Dual en esta legislatura "y que la Universidad de la región pueda codearse con las mejores".

Wert llama a las CC AA y a los partidos

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, espera encontrar la colaboración de las comunidades autónomas y las fuerzas parlamentarias para la tarea "constructiva" de mejorar la enseñanza a la vista de los resultados de España en la última Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA 2012).

Según Wert, el informe PISA pone de manifiesto directa o indirectamente las debilidades de la educación española

"Nada más lejos de la intención de este ministro y de este gobierno que utilizar PISA como arma arrojadiza o instrumento de autoflagelación", ha matizado Wert en el Pleno del Congreso en respuesta a una pregunta del diputado del PP Francisco Cabrera sobre los efectos de la reforma educativa.

Según el ministro, una comparativa internacional como PISA deber servir fundamentalmente para marcar un camino de mejora educativa como el de los países que han conseguido progresar de forma significativa, caso de Polonia, con reformas que siguen "la misma orientación" que la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce).

"Estaríamos condenados, de seguir con las mismas reglas de juego, a continuar manteniendo los mismos problemas", ha deducido.

Según Wert, el informe PISA pone de manifiesto directa o indirectamente las debilidades de la educación española.

Entre ellas, ha citado una "elevada" tasa de abandono escolar temprano, una proporción "baja" de alumnos de buen rendimiento, una repetición "cara e ineficiente y muy elevada", y una mala transición entre la educación y el empleo.

Por el contrario, los pilares de la nueva ley son los "ingredientes" que permitirá la mejora: evaluaciones externas estandarizadas, mayor autonomía de los centros y una rendición de cuentas más exigente, mayor peso de las asignaturas básicas y  los itinerarios formativos.