Un nigeriano de 37 años, Ojiffar A., acusado de violar a tres mujeres, se sometió este jueves en el Instituto de Medicina Legal de Jaén a la medición de su pene, prueba solicitada por su defensa y autorizada por la Audiencia de Jaén, con la que intenta demostrar su inocencia.

 

Ojiffar se enfrenta a 30 años de cárcel por violar a tres mujeres entre 1998 y 2002
Ojiffar A. está acusado de violar a tres mujeres entre 1998 y 2002, por lo que el próximo 7 de marzo se celebrará el juicio en el que se enfrenta a 30 años de cárcel y al pago de 20.000 euros en indemnizaciones por un triple delito de violación.

 

El acusado llegó a las 12.00 horas al Instituto de Medicina Legal, donde tenía concertada la cita con el médico forense para llevar a cabo la medición de su pene con el fin de certificar la longitud y el calibre del miembro.

Los resultados, según el abogado, Amando Moreno, han sido sellados por el forense encargado de la prueba, que los remitirá directamente a la Audiencia para que estén allí el día del juicio.

Ojiffar A., que llegó a la clínica forense acompañado de su abogado, no quiso hacer declaraciones ni a la entrada ni a la salida e intentó taparse el rostro con la visera de una gorra deportiva que llevaba puesta.

Tres violaciones

 

La defensa asegura que el desgarro vaginal de una víctima fue fruto de lo 'bien dotado' que está el cliente, y no del empleo de la violencia
Según el escrito de calificación provisional del Ministerio Fiscal, la primera de las violaciones que se le imputan se produjo el 8 de octubre de 1998 y la víctima era su pareja, una menor de 16 años con la que convivía en un piso en Andújar (Jaén).

 

El abogado defensor señaló que con la prueba practicada este jueves se pretende demostrar que el desgarro vaginal y la hemorragia que presentaba esta joven fue fruto de "lo bien dotado" que está su cliente, pero no del empleo de fuerza o de la violencia, ya que las relaciones eran "consentidas por ambas partes".

También se la acusa de violar en febrero de 1999 a la hermana de su compañera sentimental, a la que se encontró en el portal, y en 2002, a una amiga de las otras dos supuestas víctimas.

Para Amando Moreno, la prueba practicada este jueves, es "fundamental" para defender la inocencia de cliente y demostrar así la falsedad de la versión dada por las tres víctimas que denunciaron los hechos cuatro y dos años después de supuestamente haber ocurrido.